Frases

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“Las personas, por alguna razón, cuando piensan en prácticas espirituales, espiritualidad, piensan que estamos aquí para ser uno con Dios o, ya sabes, la unidad con todo lo que existe, todo este tipo de cosas, y piensan que eso es lo único a lo que deberíamos estar apuntando. Si eso fuera lo único que se suponía que debíamos hacer, nunca habríamos nacido porque éramos todo eso antes de venir aquí. Vinimos aquí con un propósito muy específico. En el budismo llaman a ese propósito tu dharma, en magia lo llamamos tu voluntad, y esto es de lo que Crowley estaba hablando cada vez que escribía sobre tu voluntad. Tu voluntad es tu dharma, por lo que el universo no va a desperdiciar energía creando personas duplicadas, todo el mundo está aquí por una razón específica, un propósito específico, ahora, tu voluntad puede superponerse con la de otras personas, puede tener cosas en común con otras personas, pero todavía hay algo, hay una experiencia única muy específica que estás aquí para tener. La mayoría de las personas ni siquiera se dan cuenta de cuál es esa experiencia, eso es lo que conduce a la infelicidad en la vida, ya sabes, las personas que simplemente tienen esta vaga sensación de descontento o angustia, cuando dicen "solo sé que esto no es lo que quiero". Cuando descubres cuál es tu voluntad, todo eso desaparece.”

Damien Echols (1974)

Fuente: The Duncan Trussell Family Hour Podcast #314 with Damien Echols.

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“Una vida no cabe en la memoria.”

Jorge Guillén (1893–1984) poeta y crítico literario español

Fragmentos de poemas
Fuente: Verso del poema "El cuento de nunca acabar". Citado en el prólogo de Casalduero.
Fuente: [Guillén] (1970), pp. 22 y 228.

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“Véase la preocupación de uno de esos salteadores políticos en obtener a ruegos el asentimiento de la mayoría para, en cualquier momento, poder alienar la responsabilidad. Pues ésta una de las principales razones por las que esa especie de actividad política es despreciable y odiosa a todo hombre de sentimientos decentes y, por tanto, también de valor, al tiempo que atrae a todos los caracteres miserables - aquellos que no quieren asumir la responsabilidad de sus acciones, sino que antes procuran huir, no pasando de cobardes villanos. Las consecuencias se dejarán sentir tan pronto como tales mediocres formen el gobierno de una Nación. Faltará entereza para obrar y se preferirá aceptar las más vergonzosas humillaciones antes de erguirse para adoptar una actitud resuelta, pues nadie habrá allí que por sí solo esté personalmente dispuesto a arriesgarlo todo en pro de la ejecución de una medida radical. Existe una verdad que no debe ni puede olvidarse: es la de que tampoco en este caso una mayoría estará capacitada para sustituir a la personalidad en el gobierno. La mayoría no sólo representa siempre la estupidez, sino también la cobardía. Y del mismo modo que de cien cabezas huecas no se hace un sabio, de cien cabezas no surge nunca una decisión heroica. Cuanto menos grave sea la responsabilidad que pese sobre el Jefe, mayor será el número de aquellos que, dotados de ínfima capacidad, se crean igualmente llamados a poner al servicio de la Nación sus "imponderables fuerzas". Con impaciencia esperan que les llegue el turno; forman una larga fila y cuentan, con doloridos lamentos, el número de los que esperan delante de ellos y casi calculan la hora sobre cuándo, posiblemente, alcanzarán su deseo. De ahí que sea para ellos motivo de regocijo el cambio frecuente de funcionarios en los cargos que ellos apetecen y que celebren todo escándalo que reduzca la fila de los que por delante esperan. En el caso de que uno de ellos no quiera dejar la posición alcanzada, casi se considera eso como una quiebra de una combinación sagrada de solidaridad común. Entonces es cuando ellos se vuelven intrigantes y no descansan hasta que el desvergonzado, al final vencido, pone su lugar nuevamente a disposición de todos. Por eso mismo, no alcanzará él tan pronto esa posición. Cuando una de estas criaturas es forzada a desistir de su puesto, procurará inmediatamente entrometerse de nuevo en la hilera de los que están a la expectativa, a no ser que lo impidan, entonces, los gritos y las injurias de los demás. La consecuencia de todo esto es la espeluznante rapidez con que se producen modificaciones en las más importantes jefaturas y oficinas públicas de un organismo estatal semejante, con un resultado que siempre tiene influencia negativa y que muchas veces llega a ser hasta catastrófico, porque no sólo el estúpido y el incapaz son lesionados por esos métodos de proceder, sino incluso los verdaderos jefes, si algún día el Destino los sitúa en esas posiciones de mando. Después que se verifica la aparición de un hombre excepcional, inmediatamente se forma un frente cerrado de defensa, sobre todo si una cabeza tal, no saliendo de las propias filas, osara penetrar en esa sublime sociedad. Lo que ellos quieren fundamentalmente es permanecer entre sí, y es considerado enemigo común todo aquél que pueda sobresalir en medio de tales nulidades. En este sentido, el instinto es tanto más agudo cuanto es inoperante en otros aspectos. El resultado será siempre un creciente empobrecimiento espiritual de las clases dirigentes. Cualquiera, desde el momento que no pertenece a ese clan de `jefes", puede juzgar cuáles serán las consecuencias para la Nación y para el Estado.”

Adolf Hitler (1889–1945) Führer y Canciller Imperial de Alemania. Líder del Partido Nazi

Mi Lucha

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“Hay una razón por la cual la educación APESTA, y es la misma razón por la cual nunca jamás se va arreglar. NO LA QUIEREN MEJORAR. Sé feliz con lo que tienes… debido a que los dueños de este país no quieren eso. Y estoy hablando de los verdaderos dueños. Los grandes y ricos intereses empresariales que controlan las cosas y toman todas las decisiones importantes. Olvídate de los políticos. Los políticos son puestos allí para darle la idea a uno de que tiene libertad de elección. NO LA TENEMOS, NO TENEMOS ELECCIÓN, TENEMOS DUEÑOS, ELLOS NOS POSEEN. Ellos son dueños de todo. Ellos son dueños de toda la tierra. Ellos poseen y controlan las corporaciones. Tienen el Senado, el Congreso, las casas del Estado, los ayuntamientos. Tienen los jueces en sus bolsillos traseros, y poseen todos los grandes medios de comunicación, por lo que controlan casi todas las noticias y la información que llegamos a escuchar. Te tiene agarrado de las pelotas. Se gastan miles de millones de dólares cada año lobbying. Ejercen presión para conseguir lo que quieren. Bueno, ya sabemos lo que quieren. Ellos quieren más para ellos y menos para todos los demás, pero yo voy a decir lo que no quieren. No quieren una población de ciudadanos capaces de pensar con sentido crítico. No quieren personas bien informadas y bien educadas capaces de pensar críticamente. No están interesados ​​en eso. Eso no les ayuda. Eso va en contra de sus intereses.”

George Carlin (1937–2008) Mónologista, cómico y escritor estadoudinense
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“A Tomatis lo preocupaba saber de qué manera llevaría la conversación con sus excolegas hasta llegar al centro, pero a las dos cuadras el conductor y los dos de atrás ya habían reanudado la discusión sobre el partido del domingo, analizando la composición de los dos equipos, el hecho de que jugaran en tal o cual cancha, la historia reciente —cambios, partidos ganados o perdidos, estado físico de ciertos jugadores, etcétera— de los res-pectivos cuadros. En la época en que recién había entrado a trabajar en el diario, a los veinte años, como los periodistas de deportes se burlaban de él a causa de su inclinación por la literatura, Tomatis se vengaba de ellos ridiculizando el deporte y proclamando sin mentir que nunca había entrado en una cancha de fútbol, y oyéndolos discutir con tanta pasión durante el viaje en auto, pensaba que hasta ese día podía hacer la misma afirmación, pero que la situación en la que estaba no se lo permitía —lo que cuando tenía veinte años consideraban una provocación, hoy lo tomarían como una ofensa aunque no se abstenían de efectuar con el partido del domingo todo el gasto de la conversación, sin preguntarse si la persona que habían invitado a viajar con ellos se interesaba o no por el tema. «Ni ellos ni yo hemos cambiado nada en todos estos años, y no cambiaremos tampoco en los que nos quedan por vivir», pensaba Tomatis cuando bajó del coche”

Juan José Saer (1937–2005) escritor argentino

La Grande

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“Jamás hubo una guerra justa, jamás hubo una guerra honrosa, por la parte de su instigador. Yo miro en lontananza un millón de años más allá, y esta norma no se alterará ni siquiera en media docena de casos. El puñadito de vociferadores (como siempre) pedirá a gritos la guerra. Al principio (con cautela y precaución) el púlpito pondrá dificultades; la gran masa, enorme y torpona, de la nación se restregará los ojos adormilados y se esforzará por descubrir el por qué tiene que haber guerra y dirá con ansiedad e indignación: -Es una cosa injusta y deshonrosa, y no hay necesidad de que la haya-. Pero el puñado vociferará con mayor fuerza todavía. En el bando contrario, unos pocos hombres bienintencionados argüirán y razonarán contra la guerra valiéndose del discurso y de la pluma, y al principio habrá quien les escuche y les aplauda; pero eso no durará mucho; los otros ahogarán su voz con sus vociferaciones y el auditorio enemigo de la guerra se irá raleando y perdiendo popularidad. Antes que pase mucho tiempo verás este hecho curioso: los oradores serán echados de las tribunas a pedradas, y la libertad de palabra se verá ahogada por unas hordas de hombres furiosos que allá en sus corazones seguirán siendo de la misma opinión que los oradores apedreados (igual que al principio), pero que no se atreven a decirlo. Y, de pronto, la nación entera (los púlpitos y todo) recoge el grito de guerra y vocifera hasta enronquecer, y lanza a las turbas contra cualquier hombre honrado que se atreva a abrir su boca; y finalmente, esa clase de bocas acaba por cerrarse. Acto continuo, los estadistas inventarán mentiras de baja estofa, arrojando la culpa sobre la nación que es agredida, y todo el mundo acogerá con alegría esas falsedades para tranquilizar la conciencia, las estudiará con mucho empeño y se negará a examinar cualquier refutación que se haga de las mismas; de esa manera se irán convenciendo poco a poco de que la guerra es justa y darán gracias a Dios por poder dormir más descansados después de este proceso de grotesco engaño de sí mismos.”

Mark Twain (1835–1910) escritor estadounidense

Fuente: El forastero misterioso (1916), Cap. IX.

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“Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.”

Teresa de Calcuta (1910–1997) monja católica de origen albanés

Fuente: Citado en Fernández, Esteban. Biografía no autorizada de un líder: Lecciones extraordinarias que un "líder" nunca contaría. Editorial Charisma Media, 2016. ISBN 9781629989976.

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“Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón hasta Marco Aurelio, en que sólo estuvo el hombre.”

Gustave Flaubert (1821–1880) escritor francés (1821-1900)

Fuente: Citado en Segovia Pérez, José. Filosofía para pensar por la calle (la Filosofía que nunca me enseñaron). Editorial Visión Libros. ISBN 9788490089903. p. 203.

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“En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.”

Isaac Asimov (1920–1992) escritor estadounidense

Se refiere a su método de enseñanza con el que, asumiendo una postura de ignorancia, interrogaba a la gente para luego poner en evidencia la incongruencia de sus afirmaciones.
Fuente: Contextos COBAEV, Número 2. Editorial Veracruz de Ignacio de la Llave, Gobierno del Estado, 2005. Procedencia del original: Universidad de Texas. Digitalizado el 9 de noviembre de 2007. p. 23.
Fuente: "La relatividad del error" de Asimov.

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“… una de las aglomeraciones urbanas más insalubres, tal vez, del mundo”

Pablo de Azcárate (1890–1971) político, jurisconsulto, diplomático e historiador español

...) "por muy malas que sean las condiciones actuales o futuras en las que su población sea obligada a vivir, nunca serían peores o incluso iguales a la miseria que rodeaba sus sórdidas viviendas de la ciudad vieja de Jerusalén.

El Chojin Foto

“Estas nuevas generaciones [de raperos] que hablan de culos y tetas no me gustan, pero me parecen bien.”

El Chojin (1977) MC español

Fuente: Presentación del libro Rap: 25 años de rimas http://generacionsin.wordpress.com/2010/05/10/el-chojin-los-chavales-no-tienen-capacidad-para-expresarse-porque-nunca-la-han-necesitado-y-eso-es-muy-triste/.

Aristoteles Foto

“Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito.”

Aristoteles (-384–-321 a.C.) filósofo griego clásico

Espurios
Original: «We are what we repeatedly do. Excellence, then is not an act but a habit».
Fuente: Will Durant, The Story of Philosophy: The Lives and Opinions of the World's Greatest Philosophers (1926) [Simon & Schuster/Pocket Books, 1991, ISBN 0-671-73916-6]. El error de atribución deriva de la explicación ofrecida por este autor en el capítulo II (Aristóteles y la Ciencia Griega) en la parte VII (La Ética y la Naturaleza de la Felicidad) donde, al sumar ideas y citas del propio Aristóteles conforma, como resultado la frase, atribuida por error al filósofo griego. En castellano se ha traducido como se indica desde la correspondiente en inglés reflejada en la variante.

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“Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito.”

Aristoteles (-384–-321 a.C.) filósofo griego clásico

Espurios
Original: «We are what we repeatedly do. Excellence, then is not an act but a habit».
Fuente: Will Durant, The Story of Philosophy: The Lives and Opinions of the World's Greatest Philosophers (1926) [Simon & Schuster/Pocket Books, 1991, ISBN 0-671-73916-6]. El error de atribución deriva de la explicación ofrecida por este autor en el capítulo II («Aristóteles y la ciencia griega») en la parte VII («La Ética y la naturaleza de la felicidad») donde, al sumar ideas y citas del propio Aristóteles conforma, como resultado la frase, atribuida por error al filósofo griego. En español se ha traducido como se indica desde la correspondiente en inglés reflejada en la variante.

Michail Bakunin Foto

“Pero aún rechazando la autoridad absoluta, universal e infalible de los hombres de ciencia, nos inclinamos voluntariamente ante la autoridad respetable, pero relativa, muy pasajera, muy restringida, de los representantes de las ciencias especiales, no exigiendo nada mejor que consultarlos en cada caso, y muy reconocidos por las indicaciones preciosas que quieran darnos, a condición de que ellos quieran recibirlas de nosotros sobre cosas y en ocasiones en que somos más sabios que ellos; y en general, no pedimos nada mejor que ver a los hombres dotados de un gran saber, de una gran experiencia, de un gran espíritu y de un gran corazón sobre todo, ejercer sobre nosotros una influencia natural y legítima, libremente aceptada, y nunca impuesta en nombre de alguna autoridad oficial cualquiera que sea, terrestre o celeste. Aceptamos todas las autoridades naturales, y todas las influencias de hecho, ninguna de derecho, y como tal oficialmente impuesta, al convertirse pronto en una opresión y en una mentira, nos impondría infaliblemente, como creo haberlo demostrado suficientemente, la esclavitud y el absurdo. En una palabra, rechazamos toda legislación, toda autoridad y toda influencia privilegiadas, patentadas, oficiales y legales, aunque salgan del sufragio universal, convencidos de que no podrán actuar sino en provecho de una minoría dominante y explotadora, contra los intereses de la inmensa mayoría sometida. He aquí en qué sentido somos realmente anarquistas.”

Citas de sus libros, Dios y el estado
Fuente: Sobre la ciencia. https://books.google.es/books?id=lZuxDQAAQBAJ&pg=PT22&dq=Pero+a%C3%BAn+rechazando+la+autoridad+absoluta,+universal+e+infalible+de+los+hombres+de+ciencia,+nos+inclinamos+voluntariamente+ante+la+autoridad+respetable,+pero+relativa,+muy+pasajera,+muy+restringida&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjVmvqS847gAhVBUxoKHatUA_sQ6AEIKDAA#v=onepage&q=Pero%20a%C3%BAn%20rechazando%20la%20autoridad%20absoluta%2C%20universal%20e%20infalible%20de%20los%20hombres%20de%20ciencia%2C%20nos%20inclinamos%20voluntariamente%20ante%20la%20autoridad%20respetable%2C%20pero%20relativa%2C%20muy%20pasajera%2C%20muy%20restringida&f=false