Basado en un conocido proverbio alemán, conocido también en otras lenguas «La ociosidad es el comienzo de todos los vicios». Ya en otoño de 1881 había aplicado ese mismo proverbio a la ociosidad de Zaratustra, Un fragmento inédito de aquella época dice: «La ociosidad de Zaratustra es, sin embargo, el comienzo de todos los vicios».
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
Fuente: Friedrich Wilhelm Nietzsche. Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo. Alianza Editorial. ISBN 84-206-3395-X