Frases de sonrisa

Una colección de frases y citas sobre el tema del sonrisa, sonrisa, vida, vida.

Mejores frases de sonrisa

Robert Baden-Powell Foto

„Una sonrisa es la llave secreta que abre muchos corazones.“

—  Robert Baden-Powell militar británico, fundador del Movimiento Scout 1857 - 1941

Charles Bukowski Foto

„La sonrisa cuesta menos que la electricidad; aparte, da más luz.“

—  Héctor del Mar locutor de radio y televisión español de origen argentino 1942 - 2019

Alejandra Pizarnik Foto

„¿Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Poesía completa

Bob Marley Foto

„La curva más linda en una mujer es su sonrisa.“

—  Bob Marley músico, guitarrista y compositor jamaiquino 1945 - 1981

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Robert Downey Jr. Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Dr. Seuss Foto

„No llores porque se ha acabado. Sonríe porque ha ocurrido.“

—  Dr. Seuss escritor estadounidense de cuentos infantiles 1904 - 1991

Woody Allen Foto
Mark Twain Foto

„La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.“

—  Mark Twain escritor estadounidense 1835 - 1910

Sin fuentes
Citas atribuidas

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Marilyn Monroe Foto

„Sigue sonriendo, porque la vida es algo hermoso y hay mucho por que sonreír.“

—  Marilyn Monroe actriz, cantante y modelo de los Estados Unidos 1926 - 1962

Todas frases de sonrisa

Un total de 302 citas de sonrisa, filtro:

Alejandra Pizarnik Foto

„Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Poesía completa

Alejandra Pizarnik Foto

„Mátenme al alba. Con cuchillos [ilegible] y con cuchillas oxidadas. Estaré en cuclillas esperando. Salva tu amor. No lo salves. Desafección y mierda violenta que aprendió a expresarse en nuestros días mediante fórmulas atroces como «hacer el amor» y «asumir la responsabilidad» y «negar el pasado» y «el hombre es lo que se hace». No hay más que la memoria, maravilla sin igual, horror sin semejanza. Hace mucho que me entregué a las sombras. Y no me contenta mi destino sombrío, mi destino asombrado. Me han asolado, me han agostado. Libérame de ti pues te amo y no estás. No me hables. No te apostes en mis rincones preferidos. Estás aquí. Me deliras. Me cortas las cintas de colores que me aliaban a las niñas que fui. Me abandonas loca furiosa, comiendo sombras furiosamente, girando convulsa con las manos espantadas, revolcándome en tu huida hasta los atroces orgasmos y gritos de bestia asesinada. Pero te amo. A ti te asumo, ante ti sin pasado ni relojes ni sonidos. Sucia y susurrante, leve, ingrávida, llena de sangre y de sustancias sexuales, húmeda, mojada, reventando de calor, de sangre que pide. Me dañas la columna vertebral, tantos días despeñada sobre tu cuerpo imaginado. Me dañas la cabeza que di contra las paredes porque no sabía qué hacer salvo esto: que debía golpearme y castigarme ya que tú no venías. Con tu sonrisa de paraíso exactamente situado en el tiempo y en el espacio. Con tus ojos que sonríen antes que tus labios. En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo una vida de aire puro, de respiración fiel. En tus ojos no necesito del conocimiento, no necesito del lenguaje. En tus ojos me siento y sonrío y hay una niña azul en el jardín de un castillo. Ahora que no estás me atrae la caída, la mierda, lo abyecto, lo denigrante. Salgo a la calle y siento la suciedad, la ruina. Entro en los bares más siniestros y tomo un vino como sangre coagulada, como menstruación, y me rodean brujas negras, perros sarnosos, viejos mutilados y jóvenes putos de ambos sexos. Yo bebo y me miro en el espejo lleno de mierda de moscas. Después no me veo más. Después hablo en no sé cuál idioma. Hablo con estos desechos que no me echan, ellos me aceptan, me incorporan, me reconocen. Recito poemas. Discuto cuestiones inverosímiles. Acaricio a los perros y me chupo las manos. Sonrío a los mutilados. Me dejo tocar, palpar, manos en mi cuerpo adolescente que tanto te gustaba por ser ceñido y firme y suave. («La lisura de tu vientre, tus caderas de efebo solar, tu cintura hecha a la medida de mis manos cerrándose, tus pechos de niña salvaje que los deja desnudos aun cuando llueve, tu sexo y tus gritos rítmicos, que deshacían la ciudad y me llevaban a una selva musical en donde todo confabulaba para que los cuerpos se reconozcan y se amen con sonidos de leves tambores incesantes. Esas noches en que hacíamos el amor debajo de las grandes palabras que perdían su sentido, porque no había más que nuestros cuerpos rítmicos y esenciales… Y ahora llueve y tengo náuseas y vomito casi todo el día y siempre que hay un olor espantoso en la calle, un olor a paquete olvidado, a muerto olvidado. Y tengo miedo. Eso quería decir: que no estás y tengo miedo.»)“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Diarios: edición definitiva

Dolly Parton Foto
Alejandra Pizarnik Foto
Mario Benedetti Foto
Alejandra Pizarnik Foto

„A veces me enfurezco. Le digo lo que siento, repito «mierda» infinitas veces. Su sonrisa me devuelve los insultos“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Diarios: edición definitiva

Stephen King Foto
Jim Morrison Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Vicente de Paul Foto
Orison Swett Marden Foto
William Shakespeare Foto

„Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.“

—  William Shakespeare escritor inglés 1564 - 1616

Sin fuentes

Dalai Lama Foto
Ingmar Bergman Foto
Max Lucado Foto
Francisco Martín Moreno Foto
Rudyard Kipling Foto
Robert Baden-Powell Foto
León Tolstói Foto

„El niño reconoce a la madre por la sonrisa.“

—  León Tolstói escritor ruso 1828 - 1910

Fuente: Bol Cecilio; OLLIRUM LEUGIM. Mis conversaciones con ellos. Editor Bubok 2010. <nowiki>ISBN 978-84-90096-34-5</nowiki>, p. 322.

Ñengo Flow Foto
Stephen King Foto

„Esboza una sonrisa. Angela sonríe a su vez, más tranquila. El viento aúlla. Ambos escuchan y sus sonrisas se desvanecen. Escuchamos débilmente el sonido de las batientes olas.“

—  Stephen King escritor, novelista, columnista, productor cinematográfico y director estadounidense 1947

Storm of the Century: An Original Screenplay

Gabriel García Márquez Foto
Ray Loriga Foto
Stendhal Foto

„Muy a menudo, las lágrimas son la última sonrisa del amor.“

—  Stendhal escritor francés 1783 - 1842

Sin fuentes

Víctor Jara Foto
Laura Gallego García Foto
Stephen King Foto
Gabriel García Márquez Foto
César Aira Foto
Patrick Rothfuss Foto
Winston Churchill Foto
Nicolae Iorga Foto
Jane Austen Foto
Emil Cioran Foto
Anaïs Nin Foto
Francis Scott Fitzgerald Foto
Clive Barker Foto
Emilia Pardo Bazán Foto

„su cabecita maliciosa y le decía con sonrisa picaresca y confidencial: "No me separo de ti. Vamos juntos.“

—  Emilia Pardo Bazán escritora y crítica literaria española 1851 - 1921

Cuentos de amor

Oscar Wilde Foto
Edgar Rice Burroughs Foto

„Y la sonrisa es la base de la belleza.“

—  Edgar Rice Burroughs, libro Tarzán de los monos

Tarzan of the Apes

Patrick Rothfuss Foto
Juan Carlos Onetti Foto
Coco Chanel Foto
John Lennon Foto
William Claude Fields Foto

„Mientras haya música seguiremos bailando, y a ser posible con una sonrisa.“

—  Carlos Cristos 1956 - 2008

En Las alas de la vida

Don Omar Foto
Silvio Rodríguez Foto
Demi Lovato Foto

„Es asombroso lo que puedes ocultar con tan solo una sonrisa.“

—  Demi Lovato actriz estadounidense, cantante, compositora, filántropa, modelo y empresaria 1992

Alejandro Casona Foto

„No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.“

—  Alejandro Casona dramaturgo español 1903 - 1965

Fuente: [Señor] (1997), p. 14
Fuente: [Alejandro Casona, Obras completas Tomo I] (Aguilar, 1969), p. 985.
Fuente: Los árboles mueren de pie. Acto I.

Filippo Tommaso Marinetti Foto

„El calor de un pedazo de hierro o de madera es para nosotros mucho más apasionante que la sonrisa o las lágrimas de una mujer.“

—  Filippo Tommaso Marinetti poeta y editor 1876 - 1944

Fuente: "Manifiesto técnico de la literatura futurista", 11 de mayo de 1912.

José Luis Rodríguez Zapatero Foto

„A cada insulto que recibamos nosotros una propuesta, a cada descalificación, una idea, y a cada exageración una sonrisa.“

—  José Luis Rodríguez Zapatero Expresidente del Gobierno de España 1960

Mitin en el Palacio de Vistalegre, Madrid, el 23 de abril de 2007.
2007
Fuente: Nota de prensa Zapatero: "Responderemos a cada insulto con una propuesta, a cada descalificación con una idea" en la web oficial del PSOE http://www.psoe.es/ambito/alcaladehenares/news/index.do?action=View&id=133350, reproducido en medios de comunicación como Ya: Zapatero al PSOE: "A cada insulto, una propuesta, a cada descalificación, una idea y a cada exageración una sonrisa" http://noticias.ya.com/espana/22/04/2007/zapatero-psoe-mitin.html

Mario Benedetti Foto
Patrick Rothfuss Foto

„La dulce sonrisa de una mujer joven: no hay nada mejor en el mundo. Es más valiosa que la sal. Sin ella, algo enferma y muere dentro de nosotros. Estoy seguro. Una cosa tan simple. Qué raro. Qué maravilloso y qué raro. Penthe“

—  Patrick Rothfuss, libro El temor de un hombre sabio

El temor de un hombre sabio
Variante: La dulce sonrisa de una mujer joven: no hay nada
mejor en el mundo. Es más valiosa que la sal. Sin ella, algo
enferma y muere dentro de nosotros. Estoy seguro. Una
cosa tan simple. Qué raro. Qué maravilloso y qué raro.

Matt Haig Foto
Gabriel García Márquez Foto
Julia Quinn Foto
Yukio Mishima Foto
Suzanne Collins Foto

„Fue la primera vez que lo vi sonreír; la sonrisa convertía al chico amenazador en alguien a quien te gustaría conocer…“

—  Suzanne Collins escritora y guionista estadounidense 1962

The Hunger Games

Jean Paul Sartre Foto
Gabriela Mistral Foto
Antonio Tabucchi Foto
Cassandra Clare Foto

„ーEscribí algo para ti, ーla corrigió con una sonrisa y comenzó a tocar.

Ella escuchó emocionada; comenzó lento, sencillo, su control sobre el arco producía un sonido armónico. La melodía la lleno tan fresca y dulce como el agua, tan esperanzadora y adorable como un amanecer. Miró a sus dedos fascinada por el movimiento tan exquisito que hacia que las notas salieran del violín. El sonido se volvió mas profundo conforme el arco se movía mas rápido, el antebrazo de Jem se desplazaba hacia adelante y atrás, su delgado cuerpo parecía difuminarse con el movimiento de su hombro. Sus dedos se deslizaban cuidadosamente arriba y abajo, el tono de la música profundizó, como nubes de tormenta reuniéndose en un horizonte brillante, un río que se convertía en torrente. Las notas se estrellaban a sus pies aumentando el sonido, el cuerpo entero de Jem parecía moverse en sintonía con los sonidos que emanaban del instrumento, a pesar de que ella sabia que sus pies se encontraban firmes en el suelo. Su corazón encontró la paz con la música, los ojos de Jem estaban cerrados, las comisuras de sus labios mostraban un gesto de dolor. Una parte de ella quería correr a sus pies, rodearlo con sus brazos; la otra otra parte no quería que se detuviera la música, el hermoso sonido de él. Era como si él hubiera tomado su arco utilizándolo como un pincel para pintar, creando un lienzo en el cual su alma se muestra claramente. Cuando las ultimas notas se alzaron más y más alto, llegando a tocar el paraíso, Tessa estuvo consciente de que su rostro estaba húmedo, pero no fue hasta que la ultima nota dejo de sonar y él bajo el violín cuando se dio que estaba llorando.“

—  Cassandra Clare, Cazadores de Sombras: Los orígenes

The Infernal Devices: Clockwork Princess

Henri Murger Foto

„Mimi era una mujer encantadora y con un carácter que entonaba muy bien en las aficiones plásticas y poéticas de Rodolphe. Tenía veintidós años, era baja de estatura, menuda, mimosa. El rostro parecía el apunte de una cara aristocrática, pero los rasgos, bastante delicados y a los que parecía prestar un dulce resplandor el fulgor de los ojos azules y límpidos, tenían, en algunos momentos de contrariedad o de mal humor, un aspecto brutal, casi feroz, en el que un fisiólogo habría descubierto quizá el indicio de un hondo egoísmo o de una gran insensibilidad. Pero se le veía casi siempre un rostro adorable, de sonrisa joven y lozana, de mirada tierna o rebosante de imperiosa coquetería. La sangre joven le corría, cálida y rápida, por las venas y le teñía de tonos sonrosados la piel translúcida, blanca como las camelias. Aquella belleza enfermiza seducía a Rodolphe y, por las noches, pasaba con frecuencia muchas horas coronando de besos la frente pálida de su amante dormida, cuyos ojos húmedos y cansados brillaban, entornados, bajo la cortina de la espléndida cabellera morena. Pero lo que contribuyó a que Rodolphe se enamorase locamente de la señorita Mimi fueron sus manos, que, pese a los trabajos del hogar, sabía conservar más blancas que las de la diosa Ociosidad. Pero aquellas manos tan frágiles y tan bonitas, tan suaves bajo los labios que las acariciaban, aquellas manos de niña entre las que había depositado Rodolphe el corazón, otra vez en flor, aquellas manos blancas de la señorita Mimi no iban a tardar en mutilarle el corazón al poeta con sus uñas de color de rosa.“

—  Henri Murger escritor francés 1822 - 1861

Escenas de la vida bohemia

Martín Caparrós Foto

„Mi padre era un hombre decente. O, por lo menos, eso que llamaríamos un hombre decente: alguien que, en las pequeñas circunstancias de la vida, prefiere no complicarse con las molestias de la indecencia. Uno que, por ejemplo, si al salir de la panadería desecubre que se lleva, además de las facturas, pebetes y miñones, un cuarto kilo de cuernitos sin pagar, vuelve al local, compone una sonrisa tímida, turbada - que le sale perfecta- e intenta un chiste malo para decirle a la dueña que ha vuelto porque es un hombre decente:

-¡Vengo a denunciar un robo!

Le dirá, por ejemplo, y que él es el delincuente que acaba de llevarse el cuarto de cuernitos sin previo abono de su precio estipulado. O sea: mi padre era un hombre cómodo, que nunca quiso tomarse el trabajo de ver qué haía un poco más allá de la decencia, de la conveniencia, de los buenos modales y las reglas morales. La decencia, en general, es cuestión de falta de imaginación o de pereza, y mi padre tenía, por lo que sé, bastante de las dos. Aunque, por supuesto, no sé qué habría pasado si alguna vez la tentación de la indecencia lo hubiera asaltado en serio, armada de una buena recompensa. Es fácil ser decente cuando te cuesta un cuarto de cuernitos; de allí en más se hace más y más difícil, hasta que llega al punto en que cada cual encuentra su temperatura de fundido. Si no hay metal que resista el calor pertinente, ¿por qué habría hombres o mujeres? Es - si existen tales cosas - una de esas verdades innegables; sabiéndolo, ¿no es preferible ahorrarse el fuego de decenas, cientos de grados celsius, y fundirse cin tanto despilfarro?“

—  Martín Caparrós escritor y periodista argentino 1957

Roberto Bolaño Foto
Tennessee Williams Foto
Patrick Rothfuss Foto
Javier Moro Foto
Patrick Rothfuss Foto
Mary Shelley Foto
Carlos Ruiz Zafón Foto
Juan Carlos Onetti Foto

„Cuando volví a verlo, cuando iniciamos esta segunda amistad que espero no terminará ya nunca, dejé de pensar en toda forma de ataque. Quedó resuelto que no le hablaría jamás de Inés ni del pasado y que, en silencio, yo mantendría todo aquello viviente dentro de mí. Nada más que esto hago, casi todas las tardes, frente a Roberto y las caras familiares del café. Mi odio se conservará cálido y nuevo mientras pueda seguir viviendo y escuchando a Roberto; nadie sabe de mi venganza, pero la vivo, gozosa y enfurecida, un día y otro. Hablo con él, sonrío, fumo, tomo café. Todo el tiempo pensando en Bob, en su pureza, su fe, en la audacia de sus pasados sueños. Pensando en el Bob que amaba la música, en el Bob que planeaba ennoblecer la vida de los hombres construyendo una ciudad de enceguecedora belleza para cinco millones de habitantes, a lo largo de la costa del río; el Bob que no podía mentir nunca; el Bob que proclamaba la lucha de los jóvenes contra los viejos, el Bob dueño del futuro y del mundo. Pensando minucioso y plácido en todo eso frente al hombre de dedos sucios de tabaco llamado Roberto, que lleva una vida grotesca, trabajando en cualquier hedionda oficina, casado con una mujer a quien nombra “mi señora”; el hombre que se pasa estos largos domingos hundido en el asiento del café, examinando diarios y jugando a las carreras por teléfono.

Nadie amó a mujer alguna con la fuerza con que yo amo su ruindad, su definitiva manera de estar hundido en la sucia vida de los hombres. Nadie se arrobó de amor como yo lo hago ante sus fugaces sobresaltos, los proyectos sin convicción que un destruido y lejano Bob le dicta algunas veces y que sólo sirven para que mida con exactitud hasta donde está emporcado para siempre.

No sé si nunca en el pasado he dado la bienvenida a Inés con tanta alegría y amor como diariamente le doy la bienvenida a Bob al tenebroso y maloliente mundo de los adultos. Es todavía un recién llegado y de vez en cuando sufre sus crisis de nostalgia. Lo he visto lloroso y borracho, insultándose y jurando el inminente regreso a los días de Bob. Puedo asegurar que entonces mi corazón desborda de amor y se hace sensible y cariñoso como el de una madre. En el fondo sé que no se irá nunca porque no tiene sitio donde ir; pero me hago delicado y paciente y trato de conformarlo. Como ese puñado de tierra natal, o esas fotografías de calles y monumentos, o las canciones que gustan traer consigo los inmigrantes, voy construyendo para él planes, creencias y mañanas distintos que tienen luz y el sabor del país de juventud de donde él llegó hace un tiempo. Y él acepta; protesta siempre para que yo redoble mis promesas, pero termina por decir que sí, acaba por muequear una sonrisa creyendo que algún día habrá de regresar al mundo de las horas de Bob y queda en paz en medio de sus treinta años, moviéndose sin disgusto ni tropiezo entre los cadáveres pavorosos de las antiguas ambiciones, las formas repulsivas de los sueños que se fueron gastando bajo la presión distraída y constante de tantos miles de pies inevitables.“

—  Juan Carlos Onetti Escritor uruguayo 1909 - 1994

Cuentos completos

Marc Levy Foto
Gioconda Belli Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
John Mayer Foto
Anne Brontë Foto
Octavio Paz Foto

„La sonrisa es el acto perfecto, tal cual una suave caricia por demás expedita para franquear obstáculos y acortar distancias entre dos personas.“

—  Hermes Antonio Varillas Labrador

Fuente: http://www.frasedehoy.com/frase/4644/la-sonrisa-es-el-mecanismo-perfecto-y-mas-expedito-para-franquear-obstaculo

Jennifer Niven Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Dolly Parton Foto
Marilyn Monroe Foto
Henry Miller Foto
Alfred De Musset Foto
Terry Pratchett Foto