Frases sobre chicas

Una colección de frases y citas sobre el tema del niña, ser, veces, mundo.

Mejores frases sobre chicas

Mike Dirnt Foto

„Si mi niña no se rebela, ella no seria mi niña“

—  Mike Dirnt Bajista de la banda Californiana de Punk - Rock Green Day 1972

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Jane Austen Foto

„¡Chica obstinada y testaruda!“

—  Jane Austen novelista británica 1775 - 1817

Nega Foto

„Soy un B-Boy, el comunista que sodomizó a la niña de Rajoy.“

—  Nega Ricardo Romero Laullón a.k.a. NEGA. 1977

Fuente: «Pasión De Talibanes» http://www.letrasmania.com/letras/letras_de_canciones_los_chikos_del_ma%C3%ADz_61226_letras_pasi%C3%B3n_de_talibanes_124207_letras_pasi%C3%B3n_de_talibanes_1192478.html en Pasión De Talibanes (Los Chikos del Maíz).

Madonna Foto
Elizabeth Taylor Foto
Walt Disney Foto

„Amo más al ratón Mickey que a cualquier mujer que haya conocido.“

—  Walt Disney Empresario, productor, director, guionista y animador estadounidense 1901 - 1966

Sigmund Freud Foto

„En la infancia el clítoris de la niña desempeña enteramente el papel del pene“

—  Sigmund Freud médico neurólogo austriaco, considerado el padre del psicoanálisis 1856 - 1939

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Marilyn Monroe Foto

„Si puedes hacer reír a una mujer, puedes lograr que haga cualquier cosa.“

—  Marilyn Monroe actriz, cantante y modelo de los Estados Unidos 1926 - 1962

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Marilyn Monroe Foto

„Una chica no necesita a nadie que no la aprecie“

—  Marilyn Monroe actriz, cantante y modelo de los Estados Unidos 1926 - 1962

Todas frases sobre chicas

Un total de 180 citas niña, filtro:

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Lil Peep Foto
Bram Stoker Foto
Octavio Paz Foto
Alejandra Pizarnik Foto

„Mátenme al alba. Con cuchillos [ilegible] y con cuchillas oxidadas. Estaré en cuclillas esperando. Salva tu amor. No lo salves. Desafección y mierda violenta que aprendió a expresarse en nuestros días mediante fórmulas atroces como «hacer el amor» y «asumir la responsabilidad» y «negar el pasado» y «el hombre es lo que se hace». No hay más que la memoria, maravilla sin igual, horror sin semejanza. Hace mucho que me entregué a las sombras. Y no me contenta mi destino sombrío, mi destino asombrado. Me han asolado, me han agostado. Libérame de ti pues te amo y no estás. No me hables. No te apostes en mis rincones preferidos. Estás aquí. Me deliras. Me cortas las cintas de colores que me aliaban a las niñas que fui. Me abandonas loca furiosa, comiendo sombras furiosamente, girando convulsa con las manos espantadas, revolcándome en tu huida hasta los atroces orgasmos y gritos de bestia asesinada. Pero te amo. A ti te asumo, ante ti sin pasado ni relojes ni sonidos. Sucia y susurrante, leve, ingrávida, llena de sangre y de sustancias sexuales, húmeda, mojada, reventando de calor, de sangre que pide. Me dañas la columna vertebral, tantos días despeñada sobre tu cuerpo imaginado. Me dañas la cabeza que di contra las paredes porque no sabía qué hacer salvo esto: que debía golpearme y castigarme ya que tú no venías. Con tu sonrisa de paraíso exactamente situado en el tiempo y en el espacio. Con tus ojos que sonríen antes que tus labios. En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo una vida de aire puro, de respiración fiel. En tus ojos no necesito del conocimiento, no necesito del lenguaje. En tus ojos me siento y sonrío y hay una niña azul en el jardín de un castillo. Ahora que no estás me atrae la caída, la mierda, lo abyecto, lo denigrante. Salgo a la calle y siento la suciedad, la ruina. Entro en los bares más siniestros y tomo un vino como sangre coagulada, como menstruación, y me rodean brujas negras, perros sarnosos, viejos mutilados y jóvenes putos de ambos sexos. Yo bebo y me miro en el espejo lleno de mierda de moscas. Después no me veo más. Después hablo en no sé cuál idioma. Hablo con estos desechos que no me echan, ellos me aceptan, me incorporan, me reconocen. Recito poemas. Discuto cuestiones inverosímiles. Acaricio a los perros y me chupo las manos. Sonrío a los mutilados. Me dejo tocar, palpar, manos en mi cuerpo adolescente que tanto te gustaba por ser ceñido y firme y suave. («La lisura de tu vientre, tus caderas de efebo solar, tu cintura hecha a la medida de mis manos cerrándose, tus pechos de niña salvaje que los deja desnudos aun cuando llueve, tu sexo y tus gritos rítmicos, que deshacían la ciudad y me llevaban a una selva musical en donde todo confabulaba para que los cuerpos se reconozcan y se amen con sonidos de leves tambores incesantes. Esas noches en que hacíamos el amor debajo de las grandes palabras que perdían su sentido, porque no había más que nuestros cuerpos rítmicos y esenciales… Y ahora llueve y tengo náuseas y vomito casi todo el día y siempre que hay un olor espantoso en la calle, un olor a paquete olvidado, a muerto olvidado. Y tengo miedo. Eso quería decir: que no estás y tengo miedo.»)“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Diarios: edición definitiva

Alejandra Pizarnik Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Charles Bukowski Foto
Alfonsina Storni Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Hedy Lamarr Foto
Paulo Coelho Foto
Anne Frank Foto
Vladimir Nabokov Foto
Alejandra Pizarnik Foto

„Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Poesía completa

Ana María Matute Foto
Isabel Allende Foto
William Peter Blatty Foto
Henri Murger Foto

„Mimi era una mujer encantadora y con un carácter que entonaba muy bien en las aficiones plásticas y poéticas de Rodolphe. Tenía veintidós años, era baja de estatura, menuda, mimosa. El rostro parecía el apunte de una cara aristocrática, pero los rasgos, bastante delicados y a los que parecía prestar un dulce resplandor el fulgor de los ojos azules y límpidos, tenían, en algunos momentos de contrariedad o de mal humor, un aspecto brutal, casi feroz, en el que un fisiólogo habría descubierto quizá el indicio de un hondo egoísmo o de una gran insensibilidad. Pero se le veía casi siempre un rostro adorable, de sonrisa joven y lozana, de mirada tierna o rebosante de imperiosa coquetería. La sangre joven le corría, cálida y rápida, por las venas y le teñía de tonos sonrosados la piel translúcida, blanca como las camelias. Aquella belleza enfermiza seducía a Rodolphe y, por las noches, pasaba con frecuencia muchas horas coronando de besos la frente pálida de su amante dormida, cuyos ojos húmedos y cansados brillaban, entornados, bajo la cortina de la espléndida cabellera morena. Pero lo que contribuyó a que Rodolphe se enamorase locamente de la señorita Mimi fueron sus manos, que, pese a los trabajos del hogar, sabía conservar más blancas que las de la diosa Ociosidad. Pero aquellas manos tan frágiles y tan bonitas, tan suaves bajo los labios que las acariciaban, aquellas manos de niña entre las que había depositado Rodolphe el corazón, otra vez en flor, aquellas manos blancas de la señorita Mimi no iban a tardar en mutilarle el corazón al poeta con sus uñas de color de rosa.“

—  Henri Murger escritor francés 1822 - 1861

Escenas de la vida bohemia

John Holloway Foto

„Un aspecto del proceso de reorganización social mundial ha sido, sin dudas, la destrucción de las viejas identidades, las viejas certezas, las viejas formas de lucha. Esta destrucción tomó muchas formas. Es el petrolero que de repente ya no es petrolero. Es el profesor universitario que de repente descubre que su trabajo es juntar papelitos. Es el niño o la niña que descubren que la niñez ya no es la misma, que ahora es más trabajo y miseria que juguetes y helados. Es el hombre desempleado que piensa que es menos 'hombre'. Es el adolescente que se encuentra en un nuevo mundo de inseguridad total. Es el comunista que ya no tiene la certeza del triunfo final. Es el trabajador que antes tenía una imagen clara del proletariado y que ya no sabe qué quiere decir. Es el argentino, el mexicano o el francés, que descubre que el concepto 'Argentina', 'México' o 'Francia' ya no tiene el mismo significado que antes. Globalización, flexibilización del trabajo, desempleo: todas las características del neoliberalismo son aspectos de la destrucción de un mundo que tenía o parecía tener ciertas reglas del juego, ciertos parámetros seguros, ciertas identidades. Por cierto, estas reglas del juego no eran el paraíso: eran aspectos de un modo de dominación, eran los parámetros de la opresión capitalista de la posguerra, los parámetros y luego los límites de la acumulación del capital. Eran expresiones de cierto equilibrio social, un equilibrio entre la subordinación y la insubordinación, un equilibrio que definía a ambas“

—  John Holloway sociólogo mexicano 1947

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Simone de Beauvoir Foto
Selena Foto

„Me siento muy orgullosa de ser Mexicana, yo no tuve la oportunidad de aprender mi Español cuando estaba muy chica, pero… nunca es tarde para acercarse a sus raíces.“

—  Selena Cantante mexicana-estadounidense 1971 - 1995

Selena Quintanilla entrevista INEDITA Estadio de Beisbol Monterrey (1994)

Anne Frank Foto

„¿Adónde habría llegado la maravillosa niña que, sin saberlo, ha escrito esta especie de obra maestra?“

—  Anne Frank víctima del Holocausto y autora de un diario 1929 - 1945

Diario

Chi­ma­man­da Ngo­zi Adi­chie Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Ronda Rousey Foto
Luis Alberto Costales Foto
Laura Esquivel Foto
Irène Némirovsky Foto
Sylvia Plath Foto

„Lo hice nuevamente.
Uno de cada diez años
puedo soportarlo…

una especie de milagro ambulante, mi piel
brilla como una pantalla nazi,
mi pie derecho

un pisapapeles,
mi rostro sin forma, delgado
lienzo judío.

Retira la compresa,
¡ah, enemigo mío!
¿te doy miedo?…

¿La nariz, la fosa de los ojos, toda la dentadura?
El aliento agrio
un día se desvanecerá.

Pronto, pronto la carne
que alimentó la grave sepultura me será
familiar

y yo seré una mujer sonriente,
sólo tengo treinta.
Y como el gato tengo nueve vidas que morir.

Ésta es la Número Tres.
Qué basura
para la aniquilación de cada década.

Qué millón de filamentos.
La multitud como maní prensado
se atropella para ver

desenvuelven mis manos y pies…
el gran strip tease
señoras y señores

éstas son mis manos
mis rodillas.
Puede que esté piel y huesos,

sin embargo, soy la misma e idéntica mujer.
La primera vez que ocurrió, tenía diez.
Fue un accidente.

La segunda vez quise
que fuera definitivo y no regresar jamás.
Me mecí doblada sobre mí misma

como una concha.
Tuvieron que llamar y llamar
y quitarme uno a uno los gusanos como perlas viscosas.

Morir
es un arte, como cualquier otro,
yo lo hago de maravillas.

Hago que se sienta como un infierno.
Hago que se sienta real.
Creo que podrían llamarlo un don.

Es tan fácil que puedes hacerlo en una celda.
Es tan fácil que puedes hacerlo y quedarte ahí, quietita.
Es el teatral

regreso a pleno día
al mismo lugar, a la misma cara, al mismo grito
brutal y divertido

“¡Milagro!”
que me deja fuera de combate.
Hay un precio a pagar

para mirar las escaras, hay un precio a pagar
para auscultar mi corazón…
late de veras.

Y hay un precio a pagar, un precio mayor
por una palabra o un contacto
o un poquito de sangre

o una muestra de mi cabello o de mi ropa.
Bueno, bueno, Herr Doctor.
Bueno, Herr Enemigo.

Soy vuestra opus,
soy vuestra valiosa
niña de oro puro

que se funde en un chillido.
Giro y ardo.
No crean que no estimo su enorme preocupación.

Cenizas, cenizas…
Ustedes atizan y remueven.
Carne, hueso, no hay nada allí…

Un pan de jabón,
un anillo de bodas,
un empaste de oro.

Herr dios, Herr Lucifer
tengan cuidado
tengan cuidado.

Sobre las cenizas
me elevo con mi cabello rojo
y devoro hombres como aire.“

—  Sylvia Plath escritora Estadounidense 1932 - 1963

Ariel

Alejandra Pizarnik Foto

„Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Poesía completa

Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Virginia Woolf Foto
Markus Zusak Foto
Ken Follett Foto

„Ahora sé que sólo puedo confiar en mi propia memoria. Pero también sé que debo apurarme a escribir porque me estoy alejando cada vez más de aquella niña que fui y corro el riesgo de perderla definitivamente.“

—  Elsa Bornemann Informacion sobre Elsa Bornermann 1952 - 2013

Fuente: Elsa Bornemann, El último mago o Bilembambudín, Grupo editorial  Norma,  febrero de 2000, pág. 10, ISBN 958-04-3455-7
Fuente: Libro El último mago o Bilembambudín.

Amélie Nothomb Foto
Nicole Krauss Foto

„Érase una vez un niño que amaba a una niña, y la risa de ella era como una pregunta que él quería pasar la vida contestando“

—  Nicole Krauss, The History of Love

The History of Love
Variante: Érase una vez un niño que amaba a una niña, y la risa de ella era como una pregunta que él quería pasar la vida contestando.

China Miéville Foto
Lewis Carroll Foto
Enrique Vila-Matas Foto

„El tiempo vuela como una flecha, decía la niña, y la mosca de la fruta también vuela.“

—  Enrique Vila-Matas escritor español 1948

Dublinesque

Alejandra Pizarnik Foto

„Me alimento de música y de agua negra. Soy tu niña calcinada por un sueño implacable.“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Obras Completas

Fernando Vallejo Foto
Alcide De Gasperi Foto
Marilyn Monroe Foto
Marilyn Monroe Foto
Albert Einstein Foto
Hermann Hesse Foto
Friedrich Nietzsche Foto
Charlie Chaplin Foto

„Todo lo que necesito para hacer una comedia es un parque, un policía y una chica guapa.“

—  Charlie Chaplin Actor, cómico, compositor, productor, director y escritor del Reino Unido 1889 - 1977

Sin fuentes

Elizabeth Banks Foto
Taylor Swift Foto
Taylor Swift Foto
Christina Aguilera Foto
George G. Byron Foto

„Brillan tanto las lágrimas en los ojos de una niña que nos da lástima besarlas cuando están secas.“

—  George G. Byron escritor británico 1788 - 1824

Fuente: [Romero]

Eminem Foto
Isidro Gomá Tomás Foto
Arturo Pérez-Reverte Foto
Andreu Buenafuente Foto
Amaia Montero Foto

„Dime niña de ojos tristes, recuerdas aquel viejo barco que tanto quisiste, donde tú y el mar hablábais de libertad“

—  Amaia Montero Cantautora española 1976

Amaia Montero, Pablo Benegas y Xabi SanMartin, "Un mundo mejor"
Lo que te conté mientras te hacías la dormida

Elsa Pataky Foto
Carme Chacón Foto

„Yo he sido la niña de Felipe [González] y no la de Rajoy.“

—  Carme Chacón abogada, profesora universitaria y política española 1971 - 2017

6 de marzo de 2008, en un mitin en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
Fuente: 20 Minutos http://www.20minutos.es/noticia/358138/0/politica/psc/chacon/.

Chenoa Foto

„Yo me sigo viendo mirada de niña. Siempre he sido súper Peter Pan, me encanta. No me gusta verme triste.“

—  Chenoa cantante 1975

Fuente: Entrevista en "Territorio Comanche" (24/11/2011)

Thalía Foto

„quiero volver a mis raices, encontrarme con esa niña que se miraba al espejo y cantaba con el corazón“

—  Thalía cantante, compositora, empresaria y actriz mexicana 1971

entrevistas sobre su nuevo cd grabado en vivo
Verificadas

Nacho Vegas Foto
Cielo Latini Foto

„Le va a pegar una pasada que le va a poner la cabeza como la niña del exorcista, ya lo verás“

—  Gonzalo Serrano 1960

En el GP Brasil 2006, cuando Schumacher presionaba a Fisichella al final de la carrera).

Alanis Morissette Foto

„Estas preciosas ilusiones en mi cabeza no me fallaron cuando era niña y separarme de ellas es como separarme de mi mejor amigo de la niñez.“

—  Alanis Morissette cantante, compositora, guitarrista, productora y actriz canadiense 1974

Precious Illusions - 2002

Manuel Fraga Iribarne Foto

„Este caso se limita a una conducta incorrecta… el alcalde ha actuado desde la buena fe. Me siento avergonzado de la hipocresía de los grupos de izquierda y los colectivos feministas que me reclaman que me apiade de la pobre niña cuando han estado luchando por el aborto sin condiciones, por el amor libre o por las parejas de hecho aunque sean del mismo sexo… ¡Vamos a dejarnos de menudencias!“

—  Manuel Fraga Iribarne político español 1922 - 2012

En enero de 2004 siendo presidente de la Xunta de Galicia, tras la condena a Xesús Ares, alcalde de Toques, también del Partido Popular, por abusos sexuales a una menor. Estas declaraciones motivaron que el 15 de febrero, en la marcha por los derechos de las mujeres en Santiago de Compostela, se cantase "O alcalde de Toques tócalle ás nenas / e para Fraga son menudencias/ Son menudencias / Son menudencias. / Que lle toquen a Fraga nas pertenencias".
Fuente: "Fraga ve 'hipócrita' que los defensores 'del amor libre' pidan al PP críticas al alcalde de Toques" http://www.elmundo.es/elmundo/2004/01/24/espana/1074951936.html, diario El Mundo (24 de enero de 2004)

Heather Locklear Foto
Gisela Valcárcel Foto
Rihanna Foto
Shakira Foto

„No recuerdo haber tenido miedos de niña, creo que tengo más miedos ahora de adulta.“

—  Shakira cantante, compositora, bailarina, actriz de Colombia, autora 1977

Fito Páez Foto

„Niña bonita, mi amor, ¿qué es esa cabeza gacha?“

—  Fito Páez Cantautor argentino 1963

Las tardes del sol, las noches del agua

Ismael Serrano Foto

„…mientras mece una cuna, en ella está una niña, quizás futura oveja para un lobo feroz, a no ser que afortunada la rescate tu amor.“

—  Ismael Serrano cantautor español 1974

Caperucita (Ismael Serrano)
Canciones, Atrapados en Azul (1997)

Libba Bray Foto
Gabriel García Márquez Foto
Vladimir Nabokov Foto
Amélie Nothomb Foto
Camilo José Cela Foto
Francis Scott Fitzgerald Foto
Irène Némirovsky Foto
León Tolstói Foto
Francis Scott Fitzgerald Foto
Isabel Allende Foto
Gabriel García Márquez Foto
Stephen King Foto

„La muerte podía estar en una bolsa de cacahuetes, en un trozo de carne que se te atravesara, en el siguiente paquete de cigarrillos. Siempre te andaba rondando, de guardia en todas las estaciones de control entre lo mortal y lo eterno. Agujas infectadas, insectos venenosos, cables mal aislados, incendios forestales. Patines que lanzaban a intrépidos chiquillos a cruces muy transitados. Cada vez que te metes en la bañera para darte una ducha, Oz te acompaña: ducha para dos.

Cada vez que subes a un avión, Oz lleva tu misma tarjeta de embarque. Está en el agua que bebes y en la comida que comes. «¿Quién anda ahí?», gritas en la oscuridad cuando estás solo y asustado, y es él quien te responde: Tranquilo, soy yo. Eh, ¿cómo va eso? Tienes un cáncer en el vientre, qué lata, chico, sí que lo siento. ¡Cólera! ¡Septicemia! ¡Leucemia! ¡Arteriosclerosis! ¡Trombosis coronaria! ¡Encefalitis! ¡Osteomielitis! ¡Ajajá, vamos allá!

Un chorizo en un portal, con una navaja en la mano. Una llamada telefónica a medianoche. Sangre que hierve con ácido de la batería en una rampa de salida de una autopista de Carolina del Norte. Puñados de píldoras: anda, traga. Ese tono azulado de las uñas que sigue a la muerte por asfixia; en su último esfuerzo por aferrarse a la vida, el cerebro absorbe todo el oxígeno que queda en el cuerpo, incluso el de las células vivas que están debajo de las uñas.

Hola, chicos, me llamo Oz el Ggande y Teggible, pero podéis llamarme Oz a secas. Al fin y al cabo, somos viejos amigos. Pasaba por aquí y he entrado un momento para traerte este pequeño infarto, este derrame cerebral, etcétera; lo siento, no puedo quedarme, tengo un parto con hemorragia y, luego, inhalación de humo tóxico en Omaha.


Y la vocecita sigue gritando: «¡Te quiero, Tigger, te quiero! ¡Creo en ti, Tigger! ¡Siempre te querré y creeré en ti, y seguiré siendo niña, y el único Oz que habitará en mi corazón será ese simpático impostor de Nebraska! Te quiero…».


Vamos patrullando, mi hijo y yo…, porque lo que importa no es el sexo ni la guerra, sino la noble y terrible batalla sin esperanza contra Oz, el Ggande y Teggible.“

—  Stephen King, Cementerio de animales

Pet Sematary

Markus Zusak Foto
Lionel Shriver Foto

„A decir verdad, Jackson nunca había compartido totalmente el culto fálico de sus pares. Cuando tenía más o menos ocho años, una niña lo sorprendió mientras él meaba entre los arbustos, y chilló casi con el mismo espíritu de horror reflexivo con que lo acababa de hacer Carol. Es de suponer que aquella niña nunca había visto un pene, y que no le causó buena impresión. «Puaj, qué basto eres. ¿Qué es esa cosa? ¡Es repugnante!», gritó al salir corriendo. Y después aquella otra vez, en el gimnasio del colegio donde cursó los primeros años de secundaria. Jackson apenas había entrado en la pubertad; todavía mojado tras pasar por la ducha, sintió frío. No obstante, un chico mucho más corpulento que él se burló: Parece que estés envolviendo una zanahoria baby y un par de habichuelas. A partir de ese día los chicos lo apodaron «el Vegetariano», mote tan inocente a oídos de los profesores que protegía a sus compañeros de un posible castigo por acoso escolar. En realidad, la palabra «pene» siempre había sonado algo tonta y banal, y a poca cosa. Desde que tenía memoria, su quinto apéndice le había parecido algo sutilmente ajeno a él, algo aparte y capaz de traicionarlo. Y fue la sensación de que eso que le sobresalía no era del todo parte de su cuerpo lo que pudo permitirle experimentar con ella.

El experimento había fallado. Es posible que Jackson nunca hubiera comprendido muy bien por qué a las mujeres un pene podía resultarles atractivo, con su piel como apergaminada y demasiado fina, los testículos colgantes y esas matas de vello, el sombrerete en la punta, como si fuese un hongo… Podía decirse que, en cierto modo, no era una forma que la carne humana debiera asumir. Cuando estaba en posición de descanso parecía asustado y deprimido; en estado de alerta, impertinente, aunque inseguro, moviéndose de un lado para el otro e intentando llamar la atención como un fanfarrón que quisiera hacer una demostración de sus habilidades.“

—  Lionel Shriver escritora estadounidense 1957

So Much for That

Steve Biddulph Foto
Isabel Allende Foto
Lionel Shriver Foto

„Mientras tanto empecé a ver mi cuerpo desde una nueva luz. Por primera vez concebía los montecillos de mi pecho como tetas para que los pequeños chuparan, y su semejanza física con las ubres de las vacas o las colgantes distensiones de piel a las que se asían los cachorrillos lactantes pronto resultó algo inevitable. Es curioso ver que hasta las mujeres olvidan para qué son los pechos.

También se transformó la raja entre mis piernas. Perdió parte de su carácter vergonzoso, de su obscenidad, o adquirió una obscenidad de otra clase. Sus labios no se abrían ya a un angosto y oscuro callejón, sino a una especie de profundo abismo. El propio pasadizo pasó a ser un camino hacia algún otro lugar, un lugar real, y no meramente un lugar sombrío en mi mente. El colgante de carne de su frente asumió un aspecto equívoco, y empezó a parecerme un tentador anzuelo, una píldora para endulzar la pesada carga de la especie, como las piruletas que me daban de niña en el dentista.

En suma, que todo cuanto me hacía bella era algo intrínseco a la maternidad, y hasta mi deseo de que los hombres me encontraran atractiva era la estratagema de un cuerpo diseñado para expulsar a su propio recambio. No voy a presumir de ser la primera mujer que descubrió que los niños no vienen de París. Pero todo aquello era nuevo para mí. Y, francamente, no estaba muy segura al respecto. Me sentía prescindible, desechable tragada por un gran proyecto biológico que no había iniciado ni elegido, que me daba presencia pública, pero que también me marcaba y me escupía. Me sentía utilizada.“

—  Lionel Shriver, libro Tenemos que hablar de Kevin

We Need to Talk About Kevin