“En términos éticos cabria describirse tal cesión una actitud de fundamental pereza o cobardía. Desde un punto de vista social debe explicarse así: los hombres ceden a determinados individuos el derecho de defenderse y de usar sus energías físicas, a cambio de ser eximidos del deber de hacerlo. Nace así el poder militar. Ceden también el derecho de pensar, de usar su capacidad intelectual, de forjar su concepción de la realidad y su escala de valores, a cambio de ser relevados de la pesada obligación y del duro deber de hacerlo. Nace entonces el poder intelectual y sacerdotal, guerreros y sacerdotes exigen al mismo tiempo una partición de los bienes económicos y ante, todo, de la tierra. Para hacer respetar los derechos que se les han cedido y las propiedades que ipso facto han adquirido, instituyen al estado y la ley, y eligen de su propio seno al gobernante o los gobernantes.”Ángel Cappelletti
“La clave sociológica de esta inescindible unidad de libertad y justicia es, para los anarquistas, la idea de solidaridad y ayuda mutua. La clave filosófica es la tesis según la cual, la individualidad no es auténticamente tal sino por su apertura al ser de los otros y a la realidad de lo social. Si se tiene presente esto, podrá apreciarse en seguida hasta que punto Stirner dista del anarquismo histórico, aun cuando ciertos historiadores y, entre ellos, muchos marxistas, en parte por ignorancia, en parte por mala fe y por interesado deseo de presentan al anarquismo como individualismo pequeño burgués, insisten en considerar a aquél como típico ejemplo del pensamiento anarquista.”Ángel Cappelletti Fuente: Prehistoria del anarquismo
“Sería, sin duda, ilegítimo inferir de aquí que Orwell llegó a ser anarquista o anarcosindicalista y que su socialismo se convirtió simple y llanamente en socialismo libertario. Pero es indudable que su concepción de un socialismo revolucionario, no parlamentario, pero absolutamente consustanciado con la libertad, que sostenía desde sus años juveniles, se vio reforzado en España por el contacto con la teoría y la praxis anarcosindicalista.”Ángel Cappelletti