“Pero los dos, al ser detenidos, al ser confrontados con la elección de una identidad, eligieron declararse judíos, unirse al número de las víctimas absolutas, los que eran condenados no por sus actos ni por sus palabras, no por profesar una religión o una ideología, no por arrojar octavillas que no iban a influir sobre nadie ni por echarse al monte sin ropas ni calzado de invierno y sin más armas que una pistolilla ridícula, sino por el simple hecho de haber nacido.”Antonio Muñoz Molina libro SefaradSefarad
“Hay ocasiones en las que uno tarda una fracción de segundo en aceptar la brusca ausencia de todo lo que le ha pertenecido: igual que la luz es más veloz que el sonido, la conciencia es más rápida que el dolor, y nos deslumbra como un relámpago que sucede en silencio. Por eso aquella noche Biralbo no sentía nada contemplando a Lucrecia ni comprendía del todo lo que significaban sus palabras ni la expresión de su rostro. El verdadero dolor llegó varias horas más tarde, y fue entonces cuando quiso recordar una por una las palabras que los dos habían dicho y no pudo lograrlo. Supo que la ausencia era esa neutra sensación de vacío.”Antonio Muñoz Molina libro El invierno en LisboaEl invierno en Lisboa
“las canciones no hablan de quien las ha compuesto y ni siquiera del que esta tocandolas sino de quien las escucha, de quien se reconocio en una de ellas nada mas descubrirla y se vio comprendido y explicado por la forma pura de la melodia, por esas palabras que ya le pertenecen incluso cuando solo las ha comprendido parcialemente.”Antonio Muñoz Molina Ventanas de Manhattan