“Yo ya no soy el mismo. Ya no pregunto cómo será mi destino.Le debo a Ezequiel el haberme enseñado que la vida no es más que eso: asomar la cabeza, para ver qué pasa fuera, aunque haya tormenta. Y una Suite de Bach”Antonio Santa Ana Los ojos del perro siberiano
“Ayer volví, después de tantos años, al río.El agua, las piedras, los árboles, el viento, son los mismos.Yo ya no soy el mismo.Ya no me pregunto cómo será mis destino.Le debo a Ezequiel el haberme enseñado que la vida no es más que eso: asomar la cabeza, para ver qué pasa afuera, aunque haya tormenta. Y unaSuite de Bach.”Antonio Santa Ana Los ojos del perro siberiano
“… Nos quedamos un rato en silencio, envueltos en el perfume de las hierbas. Hasta que le pregunté.-¿Por qué nunca hablamos de Ezequiel?Apoyó las cosas en el piso con mucha calma. Estiró su mano como para acariciarme. Me miró. Bajó la mano. Luego la vista y dijo en un susurro.-Hay cosas de las que es mejor no hablar.”Antonio Santa Ana