“El último Wittgenstein […] parece que creció cansado del pensamiento serio y ha inventado una doctrina que hace de esto una actividad innecesaria. En ningún momento creo que esta doctrina, la cual acarrea escuetas consecuencias, sea verdadera. Como sea, me doy cuenta de que tengo unos prejuicios tremendamente fuertes en su contra, por lo que, si es cierta, la filosofía es, en el mejor de los casos, una pequeña ayuda a los lexicógrafos, y en el peor de los casos, un banal entretenimiento a la hora del té.20”Hans-Johann Glock El surgimiento de la filosofía analítica