“No es de extrañar esa conexión cristiana con Egipto: ¿acaso alguien todavía ignora que Jesús pasó parte de su infancia en Egipto, cuando sus padres huyeron de Herodes? (Mt., 2, 13-18), ¿o que la imagen de la Virgen sosteniendo al niño en su regazo ya aparecía miles de años atrás en representaciones egipcias, siendo Isis la que sostenía a su hijo Horus en la misma postura? La conexión existe. Y es indudable.”Javier Sierra La España extraña
“Las reliquias, no obstante, cumplieron su misión. El interés de la Iglesia en aquellos primeros momentos de su historia fue desterrar las prácticas supersticiosas heredadas del paganismo y se pretendió sustituirlas por otras parecidas, pero de raíz cristiana. Había de todo y para todos, pues las reliquias se podían dividir hasta el infinito, como un fractal, y cada trocito seguía conservando las propiedades de la reliquia entera. Esto generó un próspero negocio económico en todo el orbe cristiano.”Javier Sierra La España extraña
“De las muchas reliquias que se guardan en tierras cristianas, hemos elegido una donde se puede decir que a la Iglesia se le ha visto el plumero. ¿A qué nos referimos? Pues ni más ni menos que a plumas de ángeles, convenientemente certificadas y ratificadas por el fervor popular. Bueno, de ángeles y hasta del mismísimo Espíritu Santo, cuyas plumas —¡y huevos!— se conservaban (y tal vez allí estén todavía) en el obispado de Maguncia.”Javier Sierra La España extraña