“No estoy enamorado de ti. Ni siquiera despiertas en mí una de esas nostalgias aberrantes que los hombres de mi edad sienten con la proximidad de una vida joven: eres un ser inferior, Iris Mateluna, un trozo de existencia primaria que rodea a un útero reproductor tan central a tu persona que todo el resto de tu ser es cáscara superflua.”José Donoso The Obscene Bird of Night
“Yo no entiendo, Madre Benita, cómo usted puede seguir creyendo en un Dios mezquino que fabricó tan pocas máscaras, somos tantos los que nos quedamos recogiendo de aquí y de allá cualquier desperdicio con que disfrazarnos para tener la sensación de que somos alguien (…)”José Donoso The Obscene Bird of Night
“En una calle tranquila, en su caserón emporifollado en medio de un jardín desfallecido… tocada con su corona de plata florecida, había despertado en su sillón junto a la ventana. Pero su sueño no era muy distinto a su vigilia, tan débil estaba… Quedaba apenas una llamita de vida en la señora, casi, casi nada de consciencia. Sin embargo, divisó estrellas a través de los vidrios llovidos de la ventana, y como ya no era capaz de distinguir distancia ni cercanía, al ver luces remontando por los regueros de mostacillas del suelo hasta los brillos de su vestido de gran aparato, pensó que también eran estrellas del firmamento, y que la envolvían entera. Supuso que ya había muerto, y que iba subiendo entre tanta y tanta estrella, subiendo muy suavemente camino directo del cielo.Después cerró los ojos.Estaba tan agotada que no se dio cuenta de que sólo en ese instante moría, y no antes, cuando creyó ver todas las constelaciones rodeándola.”José Donoso Coronación
“Pero siento que pese al caos político y económico, su mundo, y el mío y el tuyo, permanece siendo un mundo benigno, y tan chico que a veces me irrito. El mundo del andariego debe ser enorme, hostil, pero libre.”José Donoso Nueve novelas breves
“Supuso, entonces, que ya había muerto, y que iba subiendo entre tanta y tanta estrella, subiendo muy suavemente camino directo del cielo.Después cerró los ojos.Estaba tan agotada que no se dio cuenta de que sólo en ese instante moría, y no antes, cuando creyó ver a todas las constelaciones rodeándola.”José Donoso Coronación