“En tiempos de nuestros padres se oyó decir que llegaban los estadounidenses por el oeste, a través del gran río. […] Oímos hablar de pistolas, pólvora y plomo, armas de yesca y pedernal primero, de fulminante después; ahora de rifles de repetición. Vimos a los estadounidenses por primera vez en Cottonwood Wash. Habíamos guerreado contra los mexicanos en los Pueblos. De los primeros capturamos muchas mulas, no les faltaban. Llegaron los estadounidenses para comerciar con nosotros. A su llegada celebramos una gran fiesta y ellos bailaron con nuestras mujeres. Nosotros comerciamos también.”Manuelito Sin fuentes
“Luchamos por aquellas tierras para no perderlas. Lo perdimos casi todo. […] La nación americana es demasiado poderosa para nosotros. Cuando habíamos de luchar durante pocos días, nos sentíamos frescos y dispuestos. […] Con el tiempo, los soldados nos agotaban e infligían sobre nosotros la desesperación y el hambre.”Manuelito Sin fuentes
“Le dijimos que trataríamos de retener sus palabras. Nos dijo: "Quiero que todos me miréis" al tiempo que se erguía ante nosotros. Añadió que si no teníamos de qué avergonzarnos, podríamos mirar a la gente a la cara. Por último, exclamó: "Hijos míos, os devolveré a vuestros hogares".”Manuelito Sin fuentes