Oscar Wilde: Citas de tendencias

Frases de tendencias de Oscar Wilde · Lea las últimas frases y citas en la colección
Oscar Wilde: 1412 citas734 Me gusta

“Lo que nos parecen pruebas amargas, son a menudo bendiciones disfrazadas.”

Oscar Wilde

Sin fuentes
Variante: Las que nos parecen pruebas amargas, son muchas veces beneficios disfrazados.

“Lo que parece anormal en la vida es completamente normal en el arte. Es de hecho la única cosa de la vida completamente normal en el arte.”

Oscar Wilde

Fuente: Algunas máximas para la enseñanza de los supereducados, 1894.

“Lo único que puede consolar a un pobre es la extravagancia. Lo único puede consolar a un rico es el ahorro.”

Oscar Wilde

Variante: Lo único que consuela de ser pobre es la extravagancia. Y lo único que consuela de ser rico es el ahorro.
Fuente: Algunas máximas para la enseñanza de los supereducados, 1894.

“Los ingleses siempre están degradando las verdades en hechos. Cuando una verdad se transforma en un hecho pierde todo su valor intelectual.”

Oscar Wilde

Fuente: Algunas máximas para la enseñanza de los supereducados, 1894.

“Los que no ven ninguna diferencia entre alma y cuerpo, no tienen ninguna de las dos cosas.”

Oscar Wilde libro Frases y filosofías para uso de la juventud

Fuente: Frases y filosofías para uso de la juventud, 1894.

“Los que son amados por los dioses crecen jóvenes.”

Oscar Wilde

Fuente: Algunas máximas para la enseñanza de los supereducados, 1894.

“Los viejos todo lo creen, los adultos todo lo sospechan, pero los jóvenes todo lo saben.”

Oscar Wilde libro Frases y filosofías para uso de la juventud

Fuente: Frases y filosofías para uso de la juventud, 1894.

“Mentir, decir cosas inciertas maravillosamente, es la finalidad adecuada del arte.”

Oscar Wilde

Fuente: La decadencia de la mentira, 1891.

“Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.”

Oscar Wilde

Fuente: "La importancia de llamarse Ernesto", 1895

“Mis propios asuntos siempre me aburren mortalmente. Prefiero los de los demás.”

Oscar Wilde

Fuente: "La importancia de llamarse Ernesto", 1895