“Tú fuiste como flor que se deshoja, / que se deshoja destrozando el alma / y yo cual ciervo herido erré en el bosque. / Indigo de tu amor y del Infierno, / pensé llegado mi postrer instante. / Ciega de soledad será mi vida; / mando a mis ojos que no quieran verte, / mis ojos muertos porque te han mirado.”Roberto Alifano Yo, Dante Alighieri: En mitad del camino de la vida