“También yo fui hijo para mi padre, tierno y querido a los ojos de mi madre,4 El me enseñaba y me decía: "Retén mis palabras en tu corazón, guarda mis mandatos y vivirás.5 Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia, no la olvides, no te apartes de los dichos de mi boca.6 No la abandones y ella te guardará, ámala y ella será tu defensa.7 El comienzo de la sabiduría es: adquiere la sabiduría, a costa de todos tus bienes adquiere la inteligencia.8 Haz acopio de ella, y ella te ensalzará; ella te honrará, si tú la abrazas;9 pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, una espléndida corona será tu regalo.”Salomón
“Cuando entre la sabiduría en tu corazón y la ciencia sea dulce para tu alma, velará sobre ti la reflexión y la prudencia te guardará, apartándote del mal camino, del hombre que propone planes perversos, de los que abandonan el recto sendero para ir por caminos tenebrosos, de los que se gozan en hacer el mal, se regocijan en la perversidad, cuyos senderos son tortuosos y sus sendas llenas de revueltas. Ella te apartará de la mujer ajena, de la extraña de melosas palabras, que ha dejado al amigo de su juventud y ha olvidado la alianza de su Dios;”Salomón