“Y es que Don Juan no sólo seduce, goza y desdeña en serie, con una prisa humillante, a sus elegidas; lo hace convencido de la justicia sensual de tale hazañas, que dará a muchas mujeres la posibilidad de satisfacer un placer deseado en lo más hondo. Para él, únicamente la pasión es hermosa y estimulante; la tranquilidad del amor, por el contrario, atonta.”Vicente Molina Foix