“En el juego pasional estimulamos todos los sentidos, unos más que otros en función de las fases del acto, y de las predilecciones amatorias de cada uno. Sin embargo, no excitamos nuestro cerebro, ni atendemos sus necesidades y deseos, olvidando que es él el que activa y gradúa la libido, e interpreta los mensajes sensoriales.”José Luis Rodríguez Jiménez
“No todo es carnalidad y morfología en la libido humana. Existe un irresistible estimulo erótico que desencadena el deseo sexual, y tiene su origen en la admiración intelectual que despiertan algunas personas: La Sapiofilia.”José Luis Rodríguez Jiménez
“Es cierto que el valor del ser humano está en sus principios y valores, pero no hay que olvidar que en su físico y en sus formas está el fascinante universo que activa la percepción de la belleza y estimula la pasión sexual.”José Luis Rodríguez Jiménez
“La voluptuosidad de la mujer es un estímulo barroco para la sensible libido del hombre heterosexual.”José Luis Rodríguez Jiménez
“Aunque en el apogeo de la fase del amor pasional se debilitan ciertas aptitudes intelectuales y se sublima el análisis crítico, la mente se sobre estimula, y se eleva a un estado alterado de conciencia en el que la inteligencia instintiva alcanza su cenit.”José Luis Rodríguez Jiménez
“Los nombres tienen origen, significado y sentido, pero solo cobran su auténtica dimensión cuando tu amante te lo susurra al oído en el delirio del éxtasis pasional.”José Luis Rodríguez Jiménez
“El origen y la finalidad del matrimonio no es el amor, por eso suele durar más tiempo de lo que sería natural y lógico.”José Luis Rodríguez Jiménez
“En el amor y la protección de la madre reside el origen de nuestro sentido de identidad y pertenencia.”José Luis Rodríguez Jiménez
“La biología humana permite generar múltiples deseos sexuales, pero no desarrollar dos amores pasionales con la misma intensidad y de forma simultánea, por ello, es habitual ser sexualmente infiel, pero no desleal con la pasión amorosa.”José Luis Rodríguez Jiménez
“…la propensión habitual de la humanidad hacia lo maravilloso, y que aunque esta inclinación pueda, en ciertos intervalos, ser frenada por el saber y por sentido común, no puede radicalmente extirparse de la naturaleza humana.”David Hume (1711–1776) filósofo, economista, sociólogo e historiador escocés