“Somos juguetes en manos de los dioses —admitió el sacerdote real—. Pero somos los mortales los que les proporcionamos las herramientas para que nos conviertan en eso.”Melina Marchetta Finnikin of the RockFinnikin of the Rock
“No llores —le dijo ella con dureza, aunque las lágrimas le cubrían su propio rostro—. No llores, Finnikin, porque si empezamos a llorar, nuestras lágrimas no acabarán nunca.”Melina Marchetta Finnikin of the RockFinnikin of the Rock