“… dime: ¿qué otra cosa podemos hacer?— Abandonar.— ¿Y volver a la ciudad? —inquirió Gacel en tono despectivo —. ¿O volver a vagabundear como leprosos? Nadie nos quiere en ninguna parte, pequeña. Nadie quiere saber nada de la familia Sayah, y no podemos obligar a la gente a que nos acepte. Pero sí podemos obligar al desierto a que nos acepte, aunque sea profundizando en él hasta que lleguemos a su mismísimo corazón.— ¿Pero y si no llegamos nunca?— Llegaremos — replicó su hermano mayor con absoluta firmeza —. Si las palmeras han conseguido llegar, nosotros también.—¿Cómo puedes estar tan seguro?—Porque el día que un imohag no sea capaz de hacer lo que es capaz de hacer una palmera, nuestra raza estará condenada a desaparecer de la faz de la tierra. Y aún no ha llegado ese momento.— Pero una palmera tiene raíces y nosotros no.— Las raíces de nuestro pueblo son más profundas y están más firmemente asentadas en esta tierra que las de la más alta de las palmeras — intervino su madre con voz pausada…”Alberto Vázquez-Figueroa libro TuaregTuareg
“Lo peor de la Muerte es que aborrece por igual a quienes la aman y a quienes la odian.Lo peor de la Muerte es que persigue al que huye y huye de quien la persigue.Lo peor de la Muerte es que ningún ser humano ha sabido entender nunca su aberrante sentido del humor.Pero ¿qué otra cosa se puede esperar de quien debe sentirse demasiado aburrida porque tiene la absoluta seguridad de que al final siempre acaba venciendo?”Alberto Vázquez-Figueroa Les yeux du Touareg
“más mata un exceso de fe que una buena espada, porque para esgrimir la espada hace falta valor y experiencia, mientras la fe ciega puede ser cosa de cobardes e ignorantes”Alberto Vázquez-Figueroa Caribes