“Aquí y ahora nos estamos muriendo. Todos nuestros pensamientos, todas nuestras emociones, nuestra respiración, todo nuestro cuerpo, fluye constantemente. Este movimiento constante está en nosotros, al igual que lo está en todo el universo, una muerte y un renacer a cada instante. Entendiendo esta verdad, también podemos entender el renacimiento a mayor escala que sucede cada mañana cuando nos despertamos. No es necesario especular sobre qué sucede después de morir. Ya está sucediendo a cada instante. A medida que el cuerpo envejece, este renacer se vuelve cada vez más débil y frágil, hasta que finalmente no sucede más”Ayya Khema ¿Quién es mi yo?: Las enseñanzas originales del Buddha sobre la conciencia