“Había fracasado tantas veces que uno también se cansa de fracasar, así como uno se cansa de vencer y de estar sano y de llevar una vida normal.”Ignacio Solares
“Se nos enseña a divertirnos, a comprar cosas inútiles, a comer como glotones, a ambicionar un poder absurdo social y económico –comentaba con su exaltación característica ciando algo le interesaba–. Pero dígame quién nos enseña la mesura, la humildad, el amor a la vida. Y, sobre todo, ¿nos enseñan a concentrarnos, a controlar nuestro cuerpo?”Ignacio Solares
“Supongo que nuestro intelecto, entre los 20 y los 25 años, encierra ya todas las opiniones que después habremos de tener y de manifestar a lo largo de nuestra vida. Pero a esa edad todavía no sabemos distinguir las opiniones que nos pertenecen en verdad de las ajenas, adoptadas por imitación, por inseguridad o por afinidad. Al avanzar en la vida descubrimos que ciertos pensamientos nos sirven de sostén en la derrota o nos ayudan a lograr alguna victoria, ya sea respecto a nosotros mismos o a los demás. A estas opiniones, que han pasado la prueba del tiempo, las llamamos convicciones y terminan por conformar nuestra identidad. Somos lo que creemos. En ocasines, somos lo que suponemos que creemos.”Ignacio Solares Imagen de Julio Cortázar
“Por otra parte, el diablo no aparecía siempre como una figura repulsiva, sino como un reflejo de la propia conciencia. La culpa nacía de lo que había dejado de hacerse –la vida no vivida– y no de lo que se había hecho. Así, más que por la imagen misma, la angustia era provocada por el vacío en que había caído la existencia como en un pozo interminable […] Dante decía que no hay mayor dolor que en los tiempos de infelicidad recordar los tiempos felices, Quizá no es menor el dolor de imaginar la dicha que nos negó nuestro temor a vivir.”Ignacio Solares