“Este hombre siempre tenía la manía de hablar alemán, aunque hablaba lo suficientemente bien el inglés. Esto es porque imitó a Hitler hasta el extremo. Él diría que las razones por las que hablaba alemán en lugar de inglés durante las conferencias con representantes angloparlantes eran que quería concentrarse en el tema a tratar, y no en el idioma. Ribbentrop fue el completo imitador de Hitler-hasta en el diseño de su gorra. Originalmente tenía una bonita gorra, pero imitó el tipo de placa preferido por Hitler.”Joachim von Ribbentrop
“Estaba interesado, diría, únicamente en su reputación personal con Hitler. Pasaba horas y días redactando cartas de protesta sobre las interferencias de Goebbels en sus asuntos, simplemente porque estaba celoso de su prestigio. Ribbentrop tenía un deseo anormal de rango y posición. Quería influencia personal y buena reputación con Hitler. No quería que nadie estuviera más cerca de Hitler que él. En eso era diferente a Himmler, que, estoy convencido, quería el poder militar. Ribbentrop quería satisfacer su propia vanidad. Es un hombre muy superficial.”Joachim von Ribbentrop
“Es un buen tipo, pero siempre aparece como si fuera a caerse a cada minuto. A veces, lo paso mal cuando me aburre con sus comentarios al tribunal. Que hizo la voluntad del Führer y seguía instrucciones es cierto. Lo hizo, más o menos, y yo le aconsejé durante su defensa, pero no tiene habilidad para hacer fintas al fiscal. Si yo hubiera sido ministro del exterior estaría preparado para defender mis acciones, sin importar lo que me hicieran. Pero Ribbentrop es demasiado débil e indeciso.”Joachim von Ribbentrop