“Lo confieso: aún tenía esperanzas. Ahora, gracias a Dios, ya no las tengo.”
Victor Hugo (1802–1885) poeta, novelista y dramaturgo francés
ibid.
“Lo confieso: aún tenía esperanzas. Ahora, gracias a Dios, ya no las tengo.”
Victor Hugo (1802–1885) poeta, novelista y dramaturgo francés
“Gracias a Dios, creo que tengo los pantalones amarrados con fierro.”
Augusto Pinochet (1915–2006) militar y dictador chileno
Fuente: Agencia Efe, reproducido en prensa internacional como Las Provincias http://especiales.lasprovincias.es/2006/pinochet/noticia04.html.
Fernando Trueba (1955) director de cine español
En la gala de los Óscars de 1993, al recibir el galardón a la Mejor película de habla no inglesa con Belle Époque.
Daína Chaviano (1957) escritora cubana
De El hombre, la hembra y el hambre (Planeta 1998, Barcelona), Premio de Novela Azorín 1998.
Fuente: Chaviano, Daína. El hombre, la hembra y el hambre. Planeta 1998, Barcelona, p. 208
“Hace tiempo que tengo ofrecido a Dios el sacrificio de mi reputación y hasta de mi vida.”
Jerónimo Usera (1810–1891) misionero español
“Yo creo en Dios, Dios. Dios, yo creo en Dios.”
William Faulkner (1897–1962) narrador y poeta estadounidense
“Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio.”
Ernesto Guevara (1928–1967) político e ideólogo argentino-cubano
Fuente: "El Socialismo y el hombre en Cuba", ensayo dirigido a Carlos Quijano, del 12 de marzo de 1965