“Estos unicornios son todos iguales —comentó Loro con tristeza—, más vanidosos que un pavo. Dales un espejo, o simplemente cualquier cosa en la que puedan verse reflejados, y se quedan como hipnotizados.—Pero éste no es más que un niño —dijó Penélope—, y hay que reconocer que es realmente guapo.”Gerald Durrell libro The Talking ParcelThe Talking Parcel