“Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Es de más noble espíritu sufrir las arremetidas y los dardos de la adversa fortuna o por el contrario empuñar las armas contra un mar de adversidades y terminar con ellas haciéndoles frente? Morir, dormir, nada más.”William Shakespeare (1564–1616) escritor inglésSin fuentesMar, Dormir
“Algunos occidentales han afirmado que Occidente no tiene problemas con el islam, sino sólo con los extremistas islamistas violentos. Mil cuatrocientos años de historia demuestran lo contrario. Las relaciones entre el islam y el cristianismo, tanto ortodoxo como occidental, han sido con frecuencia tempestuosas. Cada uno de ellos ha sido el Otro del otro. Durante casi mil años, desde el primer desembarco moro en España [711] hasta el segundo asedio turco de Viena [1683], Europa estuvo bajo la amenaza constante del islam. El islam es la única civilización que ha puesto en peligro la supervivencia de Occidente, y lo ha hecho al menos dos veces (la arremetida árabe contra la península Ibérica y Francia, hasta la derrota de Poitiers en 732; la amenaza turca entre los siglos XIV y XVII).”Samuel Huntington (1927–2008) politólogo y profesor de Ciencias Políticas estadounidenseSin fuentesProblema, Historia
“El secuestro neuronal ¿Qué es lo primero que ve usted cuando entra en el despacho de alguien? La respuesta a esa pregunta es la clave de lo que, en ese momento, está movilizando su foco ascendente. Es muy probable que, si sus intereses son de tipo financiero, lo primero que llame su atención sea el gráfico de beneficios de la pantalla del ordenador mientras que, si padece de aracnofobia, se fije en esa polvorienta tela de araña del rincón de la ventana. Esos son ejemplos de decisiones subconscientes de la atención. En todas ellas, la atención se ve capturada cuando los circuitos de la amígdala, centinela cerebral del significado emocional, advierten algo que, por una razón u otra, les resulta significativo (como un insecto de gran tamaño, un rostro enfadado o un bebé) y que evidencia la sintonía del cerebro con ese interés instintivo. [15]La reacción del cerebro medio ascendente es, hablando en términos de tiempo neuronal, mucho más rápida que la respuesta prefrontal descendente; envía señales hacia arriba para activar las vías corticales superiores que, alertando a los centros ejecutivos más lentos, los movilizan para prestar atención. Los mecanismos de atención de nuestro cerebro evolucionaron hace centenares de miles de años para permitirnos sobrevivir en la jungla de garras y dientes en la que las amenazas que acechaban a nuestros ancestros se hallaban dentro de una determinada franja visual, cuyo rango de velocidad iba desde la arremetida de una serpiente al ataque de un tigre. Nosotros hemos heredado el diseño neuronal de aquellos ancestros cuya amígdala fue lo suficientemente rápida como para ayudarlos a esquivar reptiles y tigres. Las serpientes y las arañas, dos especies a las que el cerebro humano está condicionado para responder alarmado, capturan nuestra atención aun cuando sus imágenes no destellen con la suficiente rapidez como para ser conscientes de haberlas visto. Su mera presencia activa los circuitos neuronales ascendentes, enviando una señal de alarma más rápidamente que ante los objetos neutros. Pero, si esas mismas imágenes se presentan a un experto en serpientes o arañas y capturan su atención, no activan ninguna señal de alarma. [16]”Daniel Goleman (1946) Focus: Desarrollar la atención para alcanzar la excelenciaBebé, Decisión, Velocidad, Pregunta
“[…]otra arremetida de «HeilHitler!». ¿Sabes? Lo cierto es que me sorprendería que alguien no perdiera unojo o se hiciera daño en una mano o en una muñeca en medio de ese jaleo.Bastaba con quedarse mirando hacia el lugar equivocado en el peor momento oestar demasiado pegado a otra persona. Tal vez sí que hubo heridos. Por lo quea mí respecta, lo único que puedo decir es que nadie murió por estar allí, almenos físicamente. Es evidente que no podemos olvidar los cuarenta millonesde personas que recogí cuando todo hubo acabado, pero esto se está poniendometafórico.”Markus Zusak libro La ladrona de librosThe Book Thief