Frases de Jorge Isaacs

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Jorge Isaacs

Fecha de nacimiento: 1. Abril 1837
Fecha de muerte: 17. Abril 1895

Jorge Ricardo Isaacs Ferrer fue un novelista y poeta colombiano del género romántico. Jorge Isaacs vivió durante la consolidación de la República.[1]​


„Mañana--¡mágica palabra la noche en que se nos ha dicho que somos amados!“ María

„Piénsame mucho, le dije besando el pelo de su madre y la mano con que lo acomodaba.
-¡Ah! ¡Mucho, mucho! Respondió mirándome con aquella ternura e inocencia que tan bien sabían hermanarse en sus ojos.“


„¡Primer amor! Noble orgullo de sentirse amado; sacrificio dulce de todo lo que antes nos era caro a favor de la mujer querida; felicidad que, comprada
para un día con las lágrimas de toda una existencia, recibiríamos como un don de Dios; perfume para todas las
horas del porvenir: flor guardada en el alma que no es dado marchitar a los desengaños: único tesoro que no puede
arrebatarnos la envidia de los hombres, delirio delicioso..., inspiración del Cielo...¡María!¡María! ¡Cuánto te amé!¡Cuánto te amara!“
María

„[... ] y su acento, sin dejar de tener aquella música que le era peculiar, se hacía lento y profundo al pronunciar palabras suavemente articuladas, que en vano probaría yo a recordar hoy: porque no he vuelto a oírlas, porque pronunciadas por otros labios no son las mismas, y escritas en estas páginas aparecerían sin sentido. Pertenecen a otro idioma, del cual hace algunos años no viene a mi memoria ni una frase.“ María

„¿Porque no hablas? ¿Te parecen buenas las condiciones que pone?
-Sí, María. ¿Y cuáles son las tuyas en pago de tanto bien?
-Una sola.
-Dila.
-Tú la sabes.
-Sí, sí; pero hoy si debes decirla.
-Que me ames siempre así, respondió, y su mano se enlazó más estrechamente con la mía.“
María

„¡Primer amor!... Noble orgullo de sentirnos amados: sacrificio dulce de todo lo que antes nos era caro a favor de la mujer querida: felicidad que comprada para un día con las lágrimas de toda una existencia, recibiríamos como un don de Dios; perfume para todas las horas del porvenir; luz inextinguible del pasado; flor guardada en el alma y que no es dado marchitar a los desengaños; único tesoro que no puede arrebatarnos la envidia de los hombres; delirio delicioso... inspiración del cielo... ¡María! ¡María! ¡Cuánto te amé! ¡Cuánto te amara!“ María

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