“La verdad es un cuchillo afilado, la verdad es una llaga incurable, la verdad es un ácido corrosivo. Por esto durante los días de su juventud y de su fuerza, el hombre huye de la verdad hacia las casas de placer y se ciega con el trabajo y con una actividad febril, con viajes y diversiones, con el poder y las destrucciones. Pero viene un día en que la verdad lo atraviesa como un venablo y ya no siente más el júbilo de pensar o trabajar con sus manos, sino que se encuentra solo, en medio de sus semejantes, y los dioses no aportan ningún alivio a su soledad.”Mika Waltari libro Sinuhé, el egipcioSinuhe egyptiläinen
“Escribo porque el vino me es amargo al paladar. Escribo porque he perdido el deseo de divertirme con las mujeres, y ni el jardín ni el estanque de los peces causan regocijo a mis ojos. Durante las frías noches de invierno, una muchacha negra calienta mi lecho, pero no hallo con ella ningún placer. He echado a los cantores, y el ruido de los instrumentos de cuerda y de las flautas destroza mis oídos. Por esto escribo yo, Sinuhé, que no sé qué hacer de las riquezas ni de las copas de oro, de la mirra, del ébano y del marfil. Porque poseo todos estos bienes y de nada he sido despojado. Mis esclavos siguen temiendo mi bastón, y los guardianes bajan la cabeza y ponen sus manos sobre las rodillas cuando yo paso. Pero mis pasos han sido limitados y jamás un navío abordará en la resaca. Por esto yo, Sinuhé, no volveré a respirar jamás el perfume de la tierra negra durante las noches de primavera, y por esto escribo.”Mika Waltari Sinuhé, el egipcio
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?“Sinuhe, mi amigo, hemos nacido en tiempos extraños. Todo se está derritiendo, cambiando su forma, como arcilla en una rueda de alfarero. La vestimenta cambia, las palabras, las costumbres cambian y la gente ya no cree en los dioses, aunque puedan temerlos. Sinuhe, amigo mío, tal vez nacimos para ver el atardecer del mundo, porque el mundo ya es viejo, y han pasado mil doscientos años desde la construcción de las pirámides. Cuando pienso en esto, quiero enterrar mi cabeza en mis manos y llorar como un niño.”Mika Waltari