“y como los náufragos agonizantes de hambre y de sed, que en sus delirios sólo ven mesas de festín y clarísimos manantiales, Batiste contempló imaginariamente campos de trigo con los tallos verdes y erguidos, y el agua entrando a borbotones por las bocas de los ribazos, extendiéndose con un temblor luminoso, como si riera suavemente al sentir las cosquillas de la tierra sedienta. Al”
— Vicente Blasco Ibáñez, libro La barraca
La barraca
Última actualización 22 de mayo de 2020. Historia
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“Mientras el sediento busca agua
el agua está también buscando al sediento.”
Yalal ad-Din Muhammad Rumi (1207–1273) poeta iraní
Masnavi I, 1741
Verificadas
“el suelo desolado y ausente, sediento de agua”
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