“Dios no existe y si existe es la gran gonorrea.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios

La virgen de los sicarios es una novela del escritor colombiano Fernando Vallejo que fue posteriormente llevada al cine por Barbet Schroeder. Por su temática, que aborda las drogas, mafias y violencia que caracterizaron la Medellín de los años 1990, es un texto de estudio y análisis. La adaptación cinematográfica recibió el premio del Senado de Italia, fue galardonada en el Festival de Venecia de 2000 como la mejor película latinoamericana y fue honrada en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana en ese mismo año.[1]
“Dios no existe y si existe es la gran gonorrea.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
Variante: Mis conciudadanos padecen de una vileza congénita, crónica. Ésta es una raza ventajosa, envidiosa, rencorosa, envidiosa, embustera, traicionera, ladrona: la peste humana en su más extrema ruindad.
“A Dios, como al doctor Frankenstein su monstruo, el hombre se le fue de la smanos.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
“Todo en la vejez es impropio: matar, reírse, el sexo, y sobre todo seguir viviendo.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
“Chorreando desde su puta frente la bala le tiñó de rojo el blanco de su puta cara.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
“Mientras más se prohíbe, menos se cumple.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
“Creemos que existimos pero no, somos un espejismo de la nada, un sueño de basuco”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
“Y al final dejó el horror de esta vida para entrar en el horror de la muerte.”
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
Fernando Vallejo libro La virgen de los sicarios
La virgen de los sicarios
Variante: Un cardenal afeminado no es un Príncipe de la Iglesia, es un travesti, y su sotana una bata: así la siente.