“Una vez que el fanatismo ha gangrenado un cerebro, la enfermedad es casi incurable.”
Voltaire (1694–1778) escritor, historiador, filósofo y abogado francés
O pédérastes incompréhensibles, ce n’est pas moi qui lancerai des injures à votre grande dégradation ; ce n’est pas moi qui viendrai jeter le mépris sur votre anus infundibuliforme. Il suffit que les maladies honteuses, et presque incurables, qui vous assiégent, portent avec elle leur immanquable châtiment. Législateurs d’institutions stupides, inventeurs d’une morale étroite, éloignez-vous de moi, car je suis une âme impartiale.
Los Cantos de Maldoror, 1869.
“Una vez que el fanatismo ha gangrenado un cerebro, la enfermedad es casi incurable.”
Voltaire (1694–1778) escritor, historiador, filósofo y abogado francés
“Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.”
Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944) escritor y aviador francés
necesita contexto y fuente original Source: [Señor] (1997), p. 400.
“Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.”
Samuel Johnson (1709–1784) Ensayista y poeta inglés
Atribución dudosa: En el Dicc. de citas de Luis Señor, aparece atribuida a Antoine de Saint-Exupéry. <br class="br">Fuente: "Frases célebres de hombres célebres" https://books.google.es/books?id=3qJPAAAAMAAJ&q=%C2%ABSer+necio+de+nacimiento+es+una+enfermedad+incurable%C2%BB.&dq=%C2%ABSer+necio+de+nacimiento+es+una+enfermedad+incurable%C2%BB.&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwimyuPdlMbiAhWFyqQKHY3VBA8Q6AEILjAB Compilado por Manuel Pumarega. Editorial México, 1949 (3ª ed.); página 320. <br class="br">Fuente: [Señor] (1997), p. 423
José Joaquín de Olmedo (1780–1847) Abogado, escritor y político guayaquileño. (Guayaquil, 20 de marzo de 1780 - ibídem, 19 de febrero de 1847)
Sin fuentes
“Cuidate de un acto de avaricia, es malo y una enfermedad incurable.”
Ptahhotep Escriba egipcio
Las máximas de Ptahhotep (c. 2350 a. C.)
Fuente: Máxima no. 19
“Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.”
Simón Bolívar (1783–1830) militar y político venezolano
Sin fuentes
“El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga.”
Charles Louis Montesquieu (1689–1755) cronista y pensador político francés