“Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.”
Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944) escritor y aviador francés
necesita contexto y fuente original Source: [Señor] (1997), p. 400.
“Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.”
Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944) escritor y aviador francés
necesita contexto y fuente original Source: [Señor] (1997), p. 400.
“Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable.”
Samuel Johnson (1709–1784) Ensayista y poeta inglés
Atribución dudosa: En el Dicc. de citas de Luis Señor, aparece atribuida a Antoine de Saint-Exupéry. <br class="br">Fuente: "Frases célebres de hombres célebres" https://books.google.es/books?id=3qJPAAAAMAAJ&q=%C2%ABSer+necio+de+nacimiento+es+una+enfermedad+incurable%C2%BB.&dq=%C2%ABSer+necio+de+nacimiento+es+una+enfermedad+incurable%C2%BB.&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwimyuPdlMbiAhWFyqQKHY3VBA8Q6AEILjAB Compilado por Manuel Pumarega. Editorial México, 1949 (3ª ed.); página 320. <br class="br">Fuente: [Señor] (1997), p. 423
“Cuidate de un acto de avaricia, es malo y una enfermedad incurable.”
Ptahhotep Escriba egipcio
Las máximas de Ptahhotep (c. 2350 a. C.)
Fuente: Máxima no. 19
“Casi todos los hombres mueren de sus remedios, no de sus enfermedades.”
Molière (1622–1673) dramaturgo francés
Sin fuentes
Conde de Lautréamont libro Los cantos de Maldoror
O pédérastes incompréhensibles, ce n’est pas moi qui lancerai des injures à votre grande dégradation ; ce n’est pas moi qui viendrai jeter le mépris sur votre anus infundibuliforme. Il suffit que les maladies honteuses, et presque incurables, qui vous assiégent, portent avec elle leur immanquable châtiment. Législateurs d’institutions stupides, inventeurs d’une morale étroite, éloignez-vous de moi, car je suis une âme impartiale.
Los Cantos de Maldoror, 1869.
Claude Bernard (1813–1878) fisiólogo francés
Principios de Medicina Experimental, 1947.
Fuente: [Principe de médecine expérimentale, Claude Bernard, P.U.F, 1947, 282]
Henry Fielding (1707–1754) novelista y dramaturgo inglés
Fuente: "Tom Jones", 1749. Libro II, Cap. IX