“Sueña y serás libre en espíritu, lucha y serás libre en vida.”
Ernesto Guevara (1928–1967) político e ideólogo argentino-cubano
Atribuidas
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Sueña y serás libre en espíritu, lucha y serás libre en vida.”
Ernesto Guevara (1928–1967) político e ideólogo argentino-cubano
Atribuidas
“Por el desarrollo libre del espíritu.”
Enrique Molina Garmendia (1871–1964) filósofo chileno
Una de las frases que adoptó como lemas de su gestión como rector de la Universidad de Concepción.
“El cristiano es sólo un judío de confesión "más libre".”
Friedrich Nietzsche libro El Anticristo
El Anticristo, maldición sobre el cristianismo (1888)
Fuente: XLIV
“El amor es una cosa tan libre como el espíritu.”
Geoffrey Chaucer libro Los cuentos de Canterbury
Cuentos de Canterbury
Friedrich Nietzsche libro El Anticristo
El Anticristo, maldición sobre el cristianismo (1888)
Fuente: LIV
“La ley nunca hará a los hombres libres; son los hombres los que tienen que hacer la ley libre.”
Henry David Thoreau (1817–1862) escritor, poeta y filósofo estadounidense
Sin fuentes
“Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano.”
Albert Einstein (1879–1955) físico germano-estadounidense, creador de la teoría de la relatividad
“El más libre de todos los hombres es aquel que puede ser libre dentro de la esclavitud.”
Francois Fénelon (1651–1715)
Fuente: Colección de fragmentos escogidos de Fenelon: ó de los pasages [sic https://books.google.es/books?id=6tif_X_VDCEC&pg=PA276&dq=El+m%C3%A1s+desgraciado+de+todos+los+hombres+es+el+que+cree+serlo&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjKnoGgzaffAhVHQRoKHXMdDHwQ6AEILjAB#v=onepage&q=El%20m%C3%A1s%20libre%20de%20todos%20los%20hombres%20es%20aquel%20que%20puede%20ser%20libre%20dentro%20de%20la%20esclavitud&f=false más interesantes por los pensamientos ó por la locución. Biblioteca de educación. François de Salignac de la Mothe Fenelon. Editores Antonio Gil de Zárate, Ignacio Boix (Madrid). Traducido por Francisco Pérez de Anaya. Editorial Boix, 1843. Página 275.]