“Sé muy bien que la lectura, la literatura, los 'libros', es (y debe ser) la verdadera 'pasión inútil', que en cuanto se quiere encontrar una utilidad utilitaria a la literatura se la ve languidecer, encogerse y perecer, que una librería, aunque venda también libros 'de consulta', libros de cocina, manuales de bricolage y tratados de navegación, es ese lugar gratuito y perfecto que no puede servir para nada, del mismo modo que no amamos de entrada a los que amamos porque nos sirvan para algo, (…) sino porque les amamos por puro placer, sin ninguna justificación práctica, por el solo encanto de amarles.”Claude Roy El amante de las librerías