Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?

Iniciar sesión para revisar

„Pero, ¿Quién puede recordar el dolor, una vez que termina? Todo lo que queda de él es una sombra, ni siquiera en la mente, en la carne. El dolor te marca, pero demasiado profundo para verlo. Fuera de la vista, fuera de la mente.“

Original

But who can remember pain, once it’s over? All that remains of it is a shadow, not in the mind even, in the flesh. Pain marks you, but too deep to see. Out of sight, out of mind.

Fuente: The Handmaid's Tale

Editado por Isa98. Última actualización 29 de Enero de 2021. Historia

Citas similares

Patrick Rothfuss Foto
Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Patrick Rothfuss Foto

„Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera puerta es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que <> es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.“

—  Patrick Rothfuss, libro El nombre del viento

The Name of the Wind
Variante: Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.
La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que «el tiempo todo lo cura» es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.
La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.
La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

Patrick Rothfuss Foto
James Allen Foto
Alessandro Baricco Foto
Michael Cunningham Foto

„La mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el espíritu es vida y paz.“

—  Michael Cunningham novelista estadounidense 1952

The Snow Queen

Baruch Spinoza Foto
Cassandra Clare Foto
LeBron James Foto
Epicuro Foto
Juan Gelman Foto
Isabel Allende Foto
Alejandro Palomas Foto
Daniel Goleman Foto

„El pensamiento profundo requiere de una mente concentrada.“

—  Daniel Goleman 1946

Focus: Desarrollar la atención para alcanzar la excelencia

Temas relacionados