“Pero no olvide tampoco que lo primero que se aprende en el Ejército es a ser hombres. Los hombres fuman, se emborrachan, tiran contra, culean. Los cadetes saben que, si son descubiertos, se les expulsa. Ya han salido varios. Para hacerse hombre hay que correr riesgo, hay que ser audaz. Eso es el Ejército, Gamboa, no sólo la disciplina.”Mario Vargas Llosa libro La ciudad y los perrosLa ciudad y los perrosDe hombres, Salida
“Miré a miss Baker, preguntándome qué sería lo que conseguía. Disfrutaba mirándola. Era una chica delgada, de pechos pequeños, que andaba muy derecha, algo que acentuaba echando los hombros hacia atrás como un cadete. Los ojos, grises, irritados por el sol, me correspondieron con igual curiosidad desde una cara triste, simpática, insatisfecha. Entonces me di cuenta de que la había visto antes en alguna parte, en persona o en una foto.”Francis Scott Fitzgerald (1896–1940) escritor estadounidenseThe Great GatsbyDe hombres, Foto
“Las referencias feroces, aunque vagas, que escuchaba en boca de los cadetes, estimulaban su imaginación. En sueños, el nombre se presentaba dotado de atributos carnales, extraños y contradictorios, la mujer era siempre la misma y distinta, una presencia que se desvanecía cuando iba a tocarla o lo sumía en una ternura infinita y entonces creía morir de impaciencia.”Mario Vargas Llosa libro La ciudad y los perrosLa ciudad y los perrosDe mujeres, De sueños, Imaginación
“Ni en la guerra debe haber muertos inutiles. Usted me entiende, vaya al colegio y trate en el futuro de que la muerte del cadete Arana sirve para algo.”Mario Vargas Llosa libro La ciudad y los perrosLa ciudad y los perrosDe muerte, De guerra, Futuro
“A los 7 años jugaba con adultos, daban duro, pegaban fuerte, mucho más que en primera. De ahí me fui a la escuela de fútbol Cobreloa. Luego me llevaron a Santiago, a las cadetes, con el profe Roberto Spicto. Estuve seis meses y me mandaron a Calama.”Alexis Sánchez (1988) futbolista chilenoDe escuela, Fútbol, Fuerte