Frases de Augusto Monterroso

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Augusto Monterroso

Fecha de nacimiento: 21. Diciembre 1921
Fecha de muerte: 7. Febrero 2003

Augusto Monterroso Bonilla , más conocido como Tito Monterroso, fue un escritor hondureño, nacionalizado guatemalteco, conocido por sus relatos breves.[1]​


„Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.“ Cuentos

„Cuando el río es lento y se cuenta con una buena bicicleta o caballo sí es posible bañarse dos (y hasta tres, de acuerdo con las necesidades higiénicas de cada quién) veces en el mismo río.“ Lo demás es silencio: La vida y la obra de Eduardo Torres


„¿A cuántos sofismas acudes diariamente para ocultarte que eres un cobarde? Yo soy un cobarde.“ Movimiento perpetuo

„Padece usted una de las dolencias más normales en el género humano: la necesidad de comunicarse con sus semejantes.“ Cuentos

„En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.“
La oveja negra y demás fábulas

„When he woke up, the dinosaur was still there.“

„What an incredible amount of poetry, of novels, of sociological solutions to the ills of the world! One supposes that poetry is written to enrich the spirit; that novels have been conceived at the very least, to entertain us; and even, optimistically, that sociological solutions are a guide to solving something. Viewing the situation calmly, I realized that the first (poetry) was capable of impoverishing the richest spirit, the second of boring the most joyful, the third of confusing the most lucid.“ Movimiento perpetuo

„Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.“

„Hubo una vez un Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio; pero encontró que ya la primera había hecho suficiente daño, que ya no era necesario, y se deprimió mucho.“

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