“Cada logro, cada avance del conocimiento, depende de la resistencia contra uno mismo.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Friedrich Wilhelm Nietzsche fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX.
Realizó una crítica exhaustiva de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la genealogía de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales hacia la vida. Este trabajo afectó profundamente a generaciones posteriores de teólogos, antropólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, politólogos, historiadores, poetas, novelistas y dramaturgos.
Meditó sobre las consecuencias del triunfo del secularismo de la Ilustración, expresada en su observación «Dios ha muerto», de una manera que determinó la agenda de muchos de los intelectuales más célebres después de su muerte.
Si bien hay quienes sostienen que la característica definitoria de Nietzsche no es tanto la temática que trataba sino el estilo y la sutileza con que lo hacía, fue un autor que introdujo, como ningún otro, una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento del siglo XX, en autores tales como Martin Heidegger, Michel Foucault, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Gianni Vattimo o Michel Onfray, entre otros.
Nietzsche recibió amplio reconocimiento durante la segunda mitad del siglo XX como una figura significativa en la filosofía moderna. Su influencia fue particularmente notoria en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos, postestructuralistas y posmodernos, y en la sociología de Max Weber. Es considerado uno de los tres «maestros de la sospecha» , junto a Karl Marx y Sigmund Freud.
“Cada logro, cada avance del conocimiento, depende de la resistencia contra uno mismo.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Fue durante los años de más baja vitalidad cuando cesé de ser pesimista.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Julio César podría ser mi padre, o Alejandro.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“La única disculpa de Dios es que no existe.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Qué me importa a mí el deplorable parloteo de las caóticas y planas cabezas norteamericanas.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Con mi simple existir escandalizo a todo aquel que tiene mala sangre en el cuerpo.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Nadie puede percibir en las cosas más de lo que ya conoce.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“No hay oídos para lo que no se tiene acceso desde la vivencia.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“La predicación de la castidad es una evidente provocación a la contranaturaleza.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Todo desprecio de la vida sexual es un crimen contra la vida.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“La profesión es una actividad elegida en contra de los propios instintos.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Estoy a 6000 pies más allá del hombre y del tiempo.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Nosotros somos partos prematuros de un futuro aún no demostrado.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Se paga caro ser inmortal, por ello se muere varias veces durante la vida.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Si nada picó la culpa no fue mía, faltaban los peces.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“El diablo es simplemente la ociosidad de Dios cada siete días.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Los alemanes no tienen ni idea de lo vulgares que son.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Yo llevo sobre mis espaldas el destino de la humanidad.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Mi destino quiere que yo haya de ser el primer hombre honesto.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Cuando la verdad entre en colisión con la mentira de milenios sufriremos convulsiones.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Los “buenos” habrían de llamar demonio al superhombre.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Lo más profundo necesidad para el desarrollo es el egoísmo. Incluso la palabra ha sido difamada.”
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1889)
“Aun el más animoso de nosotros sólo raras veces tiene ánimo para lo que él propiamente sabe.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
Fuente: Sentencias y Flechas — Friedrich Wilhelm Nietzsche. Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo. Alianza Editorial. ISBN 84-206-3395-X
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El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“El santo perfecto de Dios es el castrado perfecto.”
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El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“La vida termina donde comienza el camino de Dios.”
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El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
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El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Aniquilar a la oposición, aniquilar las pasiones, es aniquilar al ser humano.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Toda sana moral, está dominada por el instinto de la vida.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Toda falta es consecuencia de una degeneración del instinto.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Somos un pedazo del destino, formamos parece del todo, estamos en el todo.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“EL problema es que se perdió la condición primera de la educación.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
“Ese tipo de hombres no piensa en acabar.”
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)
El crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889)