Frases sobre indignación

Una colección de frases y citas sobre el tema del indignación, carrillo, justicia, venganza.

Un total de 38 citas, filtro:

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„La indignación moral es, en la mayoria de los casos, un dos por ciento de moral, un cuarenta y ocho por ciento, indignación, y un cincuenta por ciento, envidia.“

—  Vittorio De Sica cineasta italiano 1901 - 1974

Fuente: Villegas, Manuel. Psicología de los siete pecados capitales. Herder Editorial, 2018. ISBN 9788425441356. 216 páginas. https://books.google.es/books?id=fgWIDwAAQBAJ&pg=PT70&dq=La+indignaci%C3%B3n+moral+es,+en+la+mayoria+de+los+casos,+un+dos+por+ciento+de+moral,+un+cuarenta+y+ocho+por+ciento,+indignaci%C3%B3n,+y+un+cincuenta+por+ciento,+envidia&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjUj-WJ9rHiAhVD7eAKHX4bDYAQ6AEIKDAA#v=onepage&q=La%20indignaci%C3%B3n%20moral%20es%2C%20en%20la%20mayoria%20de%20los%20casos%2C%20un%20dos%20por%20ciento%20de%20moral%2C%20un%20cuarenta%20y%20ocho%20por%20ciento%2C%20indignaci%C3%B3n%2C%20y%20un%20cincuenta%20por%20ciento%2C%20envidia&f=false

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„Pues hemos nacido para colaborar, al igual que los pies, las manos, los párpados, las hileras de dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues como adversarios los unos de los otros es contrario a la naturaleza. Y es actuar como adversario el hecho de manifestar indignación y repulsa.“

—  Marco Aurelio, libro Meditaciones

Fuente: [Aurelio] (2018), p. 17. https://books.google.es/books?id=G3dqDwAAQBAJ&pg=PA83&dq=El+arte+de+vivir+se+asemeja+m%C3%A1s+a+la+lucha+que+a+la+danza&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjT08nFt6rfAhXoyIUKHfdhA08Q6AEIKTAA#v=snippet&q=pies&f=false En Google Books. Consultado el 9 de diciembre de 2019.
Fuente: Meditaciones.

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„Jamás hubo una guerra justa, jamás hubo una guerra honrosa, por la parte de su instigador. Yo miro en lontananza un millón de años más allá, y esta norma no se alterará ni siquiera en media docena de casos. El puñadito de vociferadores (como siempre) pedirá a gritos la guerra. Al principio (con cautela y precaución) el púlpito pondrá dificultades; la gran masa, enorme y torpona, de la nación se restregará los ojos adormilados y se esforzará por descubrir el por qué tiene que haber guerra y dirá con ansiedad e indignación: -Es una cosa injusta y deshonrosa, y no hay necesidad de que la haya-. Pero el puñado vociferará con mayor fuerza todavía. En el bando contrario, unos pocos hombres bienintencionados argüirán y razonarán contra la guerra valiéndose del discurso y de la pluma, y al principio habrá quien les escuche y les aplauda; pero eso no durará mucho; los otros ahogarán su voz con sus vociferaciones y el auditorio enemigo de la guerra se irá raleando y perdiendo popularidad. Antes que pase mucho tiempo verás este hecho curioso: los oradores serán echados de las tribunas a pedradas, y la libertad de palabra se verá ahogada por unas hordas de hombres furiosos que allá en sus corazones seguirán siendo de la misma opinión que los oradores apedreados (igual que al principio), pero que no se atreven a decirlo. Y, de pronto, la nación entera (los púlpitos y todo) recoge el grito de guerra y vocifera hasta enronquecer, y lanza a las turbas contra cualquier hombre honrado que se atreva a abrir su boca; y finalmente, esa clase de bocas acaba por cerrarse. Acto continuo, los estadistas inventarán mentiras de baja estofa, arrojando la culpa sobre la nación que es agredida, y todo el mundo acogerá con alegría esas falsedades para tranquilizar la conciencia, las estudiará con mucho empeño y se negará a examinar cualquier refutación que se haga de las mismas; de esa manera se irán convenciendo poco a poco de que la guerra es justa y darán gracias a Dios por poder dormir más descansados después de este proceso de grotesco engaño de sí mismos.“

—  Mark Twain escritor estadounidense 1835 - 1910

Fuente: El forastero misterioso (1916), Cap. IX.

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„Los gobiernos de Europa (…) tratan de dirigir contra la clase conocida como especuladores la indignación popular que es consecuencia obvia de sus viciosos procedimientos.“

—  John Maynard Keynes economista inglés 1883 - 1946

La especulación financiera
Fuente: Las consecuencias económicas de la paz.

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„La indignación es el privilegio de los chandalas; e igualmente el pesimismo.“

—  Friedrich Nietzsche, libro El Anticristo

El Anticristo, maldición sobre el cristianismo (1888)
Fuente: LVII

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„…si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante.“

—  Ernesto Guevara político e ideólogo argentino-cubano 1928 - 1967

Fuente: Carta a María Rosario Guevara, del 20 de febrero de 1964

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„No se estudia, por consiguiente, la Historia para no recordar sus enseñanzas, cuando llega la hora de aplicarlas prácticamente, o para pensar que las cosas ahora son diferentes y que, por tanto, sus verdades no son aplicables. Se aprende de ella justamente la enseñanza útil para el presente. Quien no consiga eso, no debe tener la pretensión de ser un Jefe político; será en realidad un ser superficial, aunque muy convencido, y toda su buena voluntad no le disculpará su incapacidad práctica. El arte de todos los grandes conductores de pueblos, en todas las épocas, consiste, en primer lugar, en no dispersar la atención de un pueblo y sí en concentrarla contra un único adversario. Cuanto más concentrada esté la voluntad combativa de un pueblo, tanto mayor será la atracción magnética de un Movimiento y más formidable el ímpetu del golpe. Forma parte de la genialidad de un gran conductor hacer que parezcan pertenecer a una sola categoría incluso adversarios diferentes, por cuanto el reconocimiento de varios enemigos fácilmente conduce a la duda sobre el derecho de su propia causa. Después que la masa vacilante se ve en lucha contra muchos enemigos, surge inmediatamente la objetividad y la pregunta de sí realmente todos están equivocados o sólo el propio pueblo o el propio Movimiento es el que tiene la razón. Con esto aparece el primer colapso de la propia fuerza. de ahí que sea necesario que una mayoría de adversarios sea siempre considerada en bloque, de manera que la masa de los propios adeptos estime que la lucha se dirige contra un enemigo único. Esto fortalece la fe en la propia causa y aumenta la indignación contra el enemigo.“

—  Adolf Hitler Führer y Canciller Imperial de Alemania. Líder del Partido Nazi 1889 - 1945

Mi Lucha

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„La indignación está en baja y los realistas miopes van de la mano del verdugo.“

—  André Glucksmann filósofo francés 1937 - 2015

2000, en diario Clarín

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