Frases sobre oso

Una colección de frases y citas sobre el tema del oso.

Temas relacionados

Un total de 21 citas, filtro:


William Shakespeare Foto
Arturo Uslar Pietri Foto

„Si a un oso panda ayudas, él te dará la mano“

—  Mateo Gil Director de cine y guionista español 1972

Sin fuentes

Charles Manson Foto
Gerard Way Foto
Ambrose Bierce Foto
Haruki Murakami Foto

„Dime más cosas bonitas.
–Me gustas, Midori.
–¿Cuánto?
–Me gustas como un oso en primavera.
–¿«Un oso en primavera»? –Midori volvió a levantar la cabeza–. ¿Qué es esto? ¡«Un oso en primavera»!
–Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito cn la piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: «¡Buenos fías señorita! ¿Quiere usted rodar conmigo?» Entonces tú y el osito os pasais el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles. Es bonito, ¿no?
–Muy bonito.
–Pues a mi me gustas tanto como eso.“

—  Haruki Murakami, libro Tokio blues

Norwegian Wood
Variante: Me gustas como un oso en primavera. –¿«Un oso en primavera»? –Midori volvió a levantar la cabeza–. ¿Qué es esto? ¡«Un oso en primavera»! –Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito con la piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: «¡Buenos días, señorita! ¿Quiere usted rodar conmigo?». Entonces tú y el osito os pasáis el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles. Es bonito, ¿no? –Muy bonito. –Pues a mí me gustas tanto como eso.

Pat Conroy Foto
Markus Zusak Foto

Help us translate English quotes

Discover interesting quotes and translate them.

Start translating
Meg Rosoff Foto
Garcilaso de la Vega Foto
Charles Baudelaire Foto

„»En verdad, querida, me molestáis sin tasa y compasión; diríase, al oíros suspirar, que padecéis más que las espigadoras sexagenarias y las viejas pordioseras que van recogiendo mendrugos de pan a las puertas de las tabernas.
»Si vuestros suspiros expresaran siquiera remordimiento, algún honor os harían; pero no traducen sino la saciedad del bienestar y el agobio del descanso. Y, además, no cesáis de verteros en palabras inútiles: ¡Quiéreme! ¡Lo necesito «tanto»! ¡Consuélame por aquí, acaríciame por «allá»! Mirad: voy a intentar curaros; quizá por dos sueldos encontremos el modo, en mitad de una fiesta y sin alejarnos mucho.
»Contemplemos bien, os lo ruego, esta sólida jaula de hierro tras de la cual se agita, aullando como un condenado, sacudiendo los barrotes como un orangután exasperado por el destierro, imitando a la perfección ya los brincos circulares del tigre, ya los estúpidos balanceos del oso blanco, ese monstruo hirsuto cuya forma imita asaz vagamente la vuestra.
»Ese monstruo es un animal de aquéllos a quienes se suelen llamar “¡ángel mío!”, es decir, una mujer. El monstruo aquél, el que grita a voz en cuello, con un garrote en la mano, es su marido. Ha encadenado a su mujer legítima como a un animal, y la va enseñando por las barriadas, los días de feria, con licencia de los magistrados; no faltaba más.
¡Fijaos bien! Veis con qué veracidad —¡acaso no simulada!— destroza conejos vivos y volátiles chillones, que su cornac le arroja. “Vaya —dice éste—, no hay que comérselo todo en un día”; y tras las prudentes palabras le arranca cruelmente la presa, dejando un instante prendida la madeja de los desperdicios a los dientes de la bestia feroz, quiero decir de la mujer.“

—  Charles Baudelaire, libro Pequeños poemas en prosa

Paris Spleen

Giacomo Casanova Foto
José Lezama Lima Foto
Severino Di Giovanni Foto
Agatha Christie Foto

„Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Etiam egestas wisi a erat. Morbi imperdiet, mauris ac auctor dictum.“