Frases sobre paz

Una colección de frases y citas sobre el tema del paz.

Temas relacionados

Un total de 758 citas, filtro:


Esta traducción está esperando su revisión. ¿Es correcto?
Lil Peep Foto
Haruki Murakami Foto
Benito Juárez Foto

„Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.“

—  Benito Juárez presidente de México en el s. XIX 1806 - 1872

También es citada como «Entre los individuos como en las naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz». Fue enunciada el 15 de julio de 1867, en su manifiesto expedido poco después de entrar triunfante en la Ciudad de México, tras la derrota y fusilamiento de Maximiliano I de México de Habsburgo y el derrocamiento del Segundo Imperio Mexicano.
Fuente: México a través de los siglos Tomo V "La Reforma", 4 de abril, 2018, RIVA PALACIO, Vicente, 1880 http://www.archive.org/stream/mxicotravsde05tomorich#page/858/mode/2up,

Mohamed Alí Seineldín Foto
Paulo Coelho Foto
Ringo Starr Foto
Mustafa Kemal Atatürk Foto

„Paz en la patria, paz en el mundo.“

—  Mustafa Kemal Atatürk oficial del ejército turco y célebre estadista 1881 - 1938

Original: «Yurtta barış, dünyada barış».

Juan Carlos Onetti Foto

„Cuando volví a verlo, cuando iniciamos esta segunda amistad que espero no terminará ya nunca, dejé de pensar en toda forma de ataque. Quedó resuelto que no le hablaría jamás de Inés ni del pasado y que, en silencio, yo mantendría todo aquello viviente dentro de mí. Nada más que esto hago, casi todas las tardes, frente a Roberto y las caras familiares del café. Mi odio se conservará cálido y nuevo mientras pueda seguir viviendo y escuchando a Roberto; nadie sabe de mi venganza, pero la vivo, gozosa y enfurecida, un día y otro. Hablo con él, sonrío, fumo, tomo café. Todo el tiempo pensando en Bob, en su pureza, su fe, en la audacia de sus pasados sueños. Pensando en el Bob que amaba la música, en el Bob que planeaba ennoblecer la vida de los hombres construyendo una ciudad de enceguecedora belleza para cinco millones de habitantes, a lo largo de la costa del río; el Bob que no podía mentir nunca; el Bob que proclamaba la lucha de los jóvenes contra los viejos, el Bob dueño del futuro y del mundo. Pensando minucioso y plácido en todo eso frente al hombre de dedos sucios de tabaco llamado Roberto, que lleva una vida grotesca, trabajando en cualquier hedionda oficina, casado con una mujer a quien nombra “mi señora”; el hombre que se pasa estos largos domingos hundido en el asiento del café, examinando diarios y jugando a las carreras por teléfono.

Nadie amó a mujer alguna con la fuerza con que yo amo su ruindad, su definitiva manera de estar hundido en la sucia vida de los hombres. Nadie se arrobó de amor como yo lo hago ante sus fugaces sobresaltos, los proyectos sin convicción que un destruido y lejano Bob le dicta algunas veces y que sólo sirven para que mida con exactitud hasta donde está emporcado para siempre.

No sé si nunca en el pasado he dado la bienvenida a Inés con tanta alegría y amor como diariamente le doy la bienvenida a Bob al tenebroso y maloliente mundo de los adultos. Es todavía un recién llegado y de vez en cuando sufre sus crisis de nostalgia. Lo he visto lloroso y borracho, insultándose y jurando el inminente regreso a los días de Bob. Puedo asegurar que entonces mi corazón desborda de amor y se hace sensible y cariñoso como el de una madre. En el fondo sé que no se irá nunca porque no tiene sitio donde ir; pero me hago delicado y paciente y trato de conformarlo. Como ese puñado de tierra natal, o esas fotografías de calles y monumentos, o las canciones que gustan traer consigo los inmigrantes, voy construyendo para él planes, creencias y mañanas distintos que tienen luz y el sabor del país de juventud de donde él llegó hace un tiempo. Y él acepta; protesta siempre para que yo redoble mis promesas, pero termina por decir que sí, acaba por muequear una sonrisa creyendo que algún día habrá de regresar al mundo de las horas de Bob y queda en paz en medio de sus treinta años, moviéndose sin disgusto ni tropiezo entre los cadáveres pavorosos de las antiguas ambiciones, las formas repulsivas de los sueños que se fueron gastando bajo la presión distraída y constante de tantos miles de pies inevitables.“

—  Juan Carlos Onetti Escritor uruguayo 1909 - 1994

Cuentos completos

Help us translate English quotes

Discover interesting quotes and translate them.

Start translating
Rigoberta Menchú Foto

„La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.“

—  Rigoberta Menchú activista y política guatemalteca 1959

El libro de las verdades. Citas citables - Página 130 http://books.google.com.br/books?id=eS2rJA6wmhkC&pg=PA130, Ricardo Israel, RIL Editores

Golda Meir Foto
María (madre de Jesús) Foto
Bono Foto

„«La paz no se vende».“

—  Bono cantante irlandés, vocalista de U2 1960

Sin fuentes

Josemaría Escrivá de Balaguer Foto
Oscar Wilde Foto
Nikola Tesla Foto

„Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Etiam egestas wisi a erat. Morbi imperdiet, mauris ac auctor dictum.“