Frases sobre pureza

Una colección de frases y citas sobre el tema del pureza.

Temas relacionados

Un total de 52 citas, filtro:


Papa Francisco Foto
Francisco de Asís Foto
Horacio Quiroga Foto
José María Velasco Ibarra Foto

„Hacer un poema es planear un crimen perfecto. Es urdir una mentira sin mácula hecha verdad a fuerza de pureza.“

—  Carlos Martínez Rivas 1924 - 1998

Joaquín Pasos era otro poeta nicaragüense, perteneciente al Movimiento de Vanguardia Nicaragüense, fallecido a los 33 años de edad, en 1947.
Fuente: Poema Canto fúnebre a la muerte de Joaquín Pasos (febrero de 1947), del libro La Insurrección Solitaria.

Nicolás Guillén Foto

„… la pureza de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro para saber qué cosa es la pureza.“

—  Nicolás Guillén biografía, escritor, periodista, y activista político cubano 1902 - 1989

Juan Bautista Alberdi Foto
Clarice Lispector Foto
Søren Kierkegaard Foto

„La pureza del corazón consiste en desear una cosa.“

—  Søren Kierkegaard prolífico filósofo y teólogo danés del siglo XIX 1813 - 1855

Giovanni Papini Foto

Help us translate English quotes

Discover interesting quotes and translate them.

Start translating
Luis Cernuda Foto
Pau Casals Foto

„Exhorto a los músicos de todo el mundo a que pongan la pureza de su arte al servicio de la humanidad para unir a los hombres en un mismo vínculo fraternal.“

—  Pau Casals violonchelista, compositor y director de orquesta español (1876-1973) 1876 - 1973

«Exhorto els músics de tot el món a que posin la puresa del seu art al servei de la humanitat per unir els homes en un mateix vincle fraternal.»

Juan Carlos Onetti Foto

„Cuando volví a verlo, cuando iniciamos esta segunda amistad que espero no terminará ya nunca, dejé de pensar en toda forma de ataque. Quedó resuelto que no le hablaría jamás de Inés ni del pasado y que, en silencio, yo mantendría todo aquello viviente dentro de mí. Nada más que esto hago, casi todas las tardes, frente a Roberto y las caras familiares del café. Mi odio se conservará cálido y nuevo mientras pueda seguir viviendo y escuchando a Roberto; nadie sabe de mi venganza, pero la vivo, gozosa y enfurecida, un día y otro. Hablo con él, sonrío, fumo, tomo café. Todo el tiempo pensando en Bob, en su pureza, su fe, en la audacia de sus pasados sueños. Pensando en el Bob que amaba la música, en el Bob que planeaba ennoblecer la vida de los hombres construyendo una ciudad de enceguecedora belleza para cinco millones de habitantes, a lo largo de la costa del río; el Bob que no podía mentir nunca; el Bob que proclamaba la lucha de los jóvenes contra los viejos, el Bob dueño del futuro y del mundo. Pensando minucioso y plácido en todo eso frente al hombre de dedos sucios de tabaco llamado Roberto, que lleva una vida grotesca, trabajando en cualquier hedionda oficina, casado con una mujer a quien nombra “mi señora”; el hombre que se pasa estos largos domingos hundido en el asiento del café, examinando diarios y jugando a las carreras por teléfono.

Nadie amó a mujer alguna con la fuerza con que yo amo su ruindad, su definitiva manera de estar hundido en la sucia vida de los hombres. Nadie se arrobó de amor como yo lo hago ante sus fugaces sobresaltos, los proyectos sin convicción que un destruido y lejano Bob le dicta algunas veces y que sólo sirven para que mida con exactitud hasta donde está emporcado para siempre.

No sé si nunca en el pasado he dado la bienvenida a Inés con tanta alegría y amor como diariamente le doy la bienvenida a Bob al tenebroso y maloliente mundo de los adultos. Es todavía un recién llegado y de vez en cuando sufre sus crisis de nostalgia. Lo he visto lloroso y borracho, insultándose y jurando el inminente regreso a los días de Bob. Puedo asegurar que entonces mi corazón desborda de amor y se hace sensible y cariñoso como el de una madre. En el fondo sé que no se irá nunca porque no tiene sitio donde ir; pero me hago delicado y paciente y trato de conformarlo. Como ese puñado de tierra natal, o esas fotografías de calles y monumentos, o las canciones que gustan traer consigo los inmigrantes, voy construyendo para él planes, creencias y mañanas distintos que tienen luz y el sabor del país de juventud de donde él llegó hace un tiempo. Y él acepta; protesta siempre para que yo redoble mis promesas, pero termina por decir que sí, acaba por muequear una sonrisa creyendo que algún día habrá de regresar al mundo de las horas de Bob y queda en paz en medio de sus treinta años, moviéndose sin disgusto ni tropiezo entre los cadáveres pavorosos de las antiguas ambiciones, las formas repulsivas de los sueños que se fueron gastando bajo la presión distraída y constante de tantos miles de pies inevitables.“

—  Juan Carlos Onetti Escritor uruguayo 1909 - 1994

Cuentos completos

Horacio Quiroga Foto
Roberto Alifano Foto
Madison Grant Foto

„El sentimiento de la raza puede llamarse prejuicio por aquellos cuyas carreras son entorpecidas por ella, pero es una antipatía natural que sirve para mantener la pureza del tipo. El desafortunado hecho de que casi todas las especies de hombres se entrecruzan libremente no nos deja ninguna opción en el asunto. O bien las razas deben mantenerse separadas por dispositivos artificiales de este tipo, o bien en última instancia se amalgaman, y en la descendencia prevalece el tipo más generalizado o más bajo.“

—  Madison Grant 1865 - 1937

Original: «Race feeling may be called prejudice by those whose careers are cramped by it, but it is a natural antipathy which serves to maintain the purity of type. The unfortunate fact that nearly all species of men interbreed freely leaves us no choice in the matter. Either the races must be kept apart by artificial devices of this sort, or else they ultimately amalgamate, and in the offspring the more generalized or lower type prevails.»
Fuente: Grant, Madison. The passing of teh great race or teh racial basis of european history. Publicado en 1916. p. 193..

José Ortega Y Gasset Foto
Leopold von Sacher-Masoch Foto
Marilyn Manson Foto
Violeta Parra Foto

„Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Etiam egestas wisi a erat. Morbi imperdiet, mauris ac auctor dictum.“