Frases sobre sabio

Una colección de frases y citas sobre el tema del sabio.

Temas relacionados

Un total de 807 citas, filtro:


Luca Prodan Foto
Frederick Douglass Foto

„Sabía que, por malo que fuera el partido republicano, el partido demócrata era mucho peor. Los elementos de los que se compuso el partido republicano dieron mejores condiciones para la esperanza final del éxito de la causa del hombre de color que las del partido demócrata.“

—  Frederick Douglass escritor, editor y orador abolicionista estadounidense 1818 - 1895

En aquella época el partido demócrata era el que luchaba por el mantenimiento de la esclvitud, y su mayoría de votos provenía de los estados esclavistas del sur de Estados Unidos.
Original: «I knew that however bad the Republican party was, the Democratic party was much worse. The elements of which the Republican party was composed gave better ground for the ultimate hope of the success of the colored man's cause than those of the Democratic party».
Fuente: The Frederick Douglass Papers: Autobiographical Writings, Life and Times of Frederick Douglass. Editor Jesse S. Crisler. Editorial Yale University Press, 2012. ISBN 9780300176346. p. 408.

Aristofanés Foto

„Los hombres sabios aprenden mucho de sus enemigos.“

—  Aristofanés comediógrafo de la Antigua Grecia -448 - -386 a.C.

Fuente: Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía. Editorial Punto Rojo Libros,S.L. ISBN 978-84-16068-10-4. p. 108.

Marguerite Yourcenar Foto
Walter Riso Foto
Haruki Murakami Foto
Alejo Carpentier Foto
Ernst Jünger Foto
Marcelino Champagnat Foto

Help us translate English quotes

Discover interesting quotes and translate them.

Start translating
Gerard Way Foto
Selena Gomez Foto
Fiódor Dostoyevski Foto
José María de Pereda Foto

„Tengo, efectivamente, el proyecto de hacer una noveleja, y aun algunos capítulos escritos, sin pies ni cabeza. Será aldeana montañesa de pura casta sin sabios heterodoxos, ni jóvenes escrupulosas, ni políticas corruptoras. Pura aldea, con sus tipos y resabios congénitos. Mucha naturaleza, mucho viento sur… y nada entre tres platos…“

—  José María de Pereda escritor español 1833 - 1906

Carta a Benito Pérez Galdós (26 de marzo de 1881)
Se refiere a El sabor de la tierruca (1882)
Fuente: [Gutiérrez Sebastián], Raquel. «Hacia el modelo de novela regional: El sabor de la tierruca de José María de Pereda.» EN: Díaz Larios, Luis F. et al. (eds.). La elaboración del canon en la literatura española del siglo XIX: II Coloquio de la Sociedad de Literatura Española del Siglo XIX (Barcelona, 20-22 de octubre de 1999). http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/hacia-el-modelo-de-novela-regional--el-sabor-de-la-tierruca-de-jos-mara-de-pereda-0/html/ffbbd3a6-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 19 de noviembre de 2019.

Laureano Gómez Foto
Platón Foto

„Ningún hombre es lo suficientemente sabio por sí mismo.“

—  Platón filósofo griego clásico que creo la teoría de las ideas -427 - -347 a.C.

Alejandra Pizarnik Foto

„Mátenme al alba. Con cuchillos [ilegible] y con cuchillas oxidadas. Estaré en cuclillas esperando. Salva tu amor. No lo salves. Desafección y mierda violenta que aprendió a expresarse en nuestros días mediante fórmulas atroces como «hacer el amor» y «asumir la responsabilidad» y «negar el pasado» y «el hombre es lo que se hace». No hay más que la memoria, maravilla sin igual, horror sin semejanza. Hace mucho que me entregué a las sombras. Y no me contenta mi destino sombrío, mi destino asombrado. Me han asolado, me han agostado. Libérame de ti pues te amo y no estás. No me hables. No te apostes en mis rincones preferidos. Estás aquí. Me deliras. Me cortas las cintas de colores que me aliaban a las niñas que fui. Me abandonas loca furiosa, comiendo sombras furiosamente, girando convulsa con las manos espantadas, revolcándome en tu huida hasta los atroces orgasmos y gritos de bestia asesinada. Pero te amo. A ti te asumo, ante ti sin pasado ni relojes ni sonidos. Sucia y susurrante, leve, ingrávida, llena de sangre y de sustancias sexuales, húmeda, mojada, reventando de calor, de sangre que pide. Me dañas la columna vertebral, tantos días despeñada sobre tu cuerpo imaginado. Me dañas la cabeza que di contra las paredes porque no sabía qué hacer salvo esto: que debía golpearme y castigarme ya que tú no venías. Con tu sonrisa de paraíso exactamente situado en el tiempo y en el espacio. Con tus ojos que sonríen antes que tus labios. En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo una vida de aire puro, de respiración fiel. En tus ojos no necesito del conocimiento, no necesito del lenguaje. En tus ojos me siento y sonrío y hay una niña azul en el jardín de un castillo. Ahora que no estás me atrae la caída, la mierda, lo abyecto, lo denigrante. Salgo a la calle y siento la suciedad, la ruina. Entro en los bares más siniestros y tomo un vino como sangre coagulada, como menstruación, y me rodean brujas negras, perros sarnosos, viejos mutilados y jóvenes putos de ambos sexos. Yo bebo y me miro en el espejo lleno de mierda de moscas. Después no me veo más. Después hablo en no sé cuál idioma. Hablo con estos desechos que no me echan, ellos me aceptan, me incorporan, me reconocen. Recito poemas. Discuto cuestiones inverosímiles. Acaricio a los perros y me chupo las manos. Sonrío a los mutilados. Me dejo tocar, palpar, manos en mi cuerpo adolescente que tanto te gustaba por ser ceñido y firme y suave. («La lisura de tu vientre, tus caderas de efebo solar, tu cintura hecha a la medida de mis manos cerrándose, tus pechos de niña salvaje que los deja desnudos aun cuando llueve, tu sexo y tus gritos rítmicos, que deshacían la ciudad y me llevaban a una selva musical en donde todo confabulaba para que los cuerpos se reconozcan y se amen con sonidos de leves tambores incesantes. Esas noches en que hacíamos el amor debajo de las grandes palabras que perdían su sentido, porque no había más que nuestros cuerpos rítmicos y esenciales… Y ahora llueve y tengo náuseas y vomito casi todo el día y siempre que hay un olor espantoso en la calle, un olor a paquete olvidado, a muerto olvidado. Y tengo miedo. Eso quería decir: que no estás y tengo miedo.»)“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Diarios: edición definitiva

Andrés Iniesta Foto

„Escuché el silencio y sabía que el balón iba adentro.“

—  Andrés Iniesta futbolista español 1984

Fuente: Elpaís.com (minuto 1:57-2:00) http://deportes.elpais.com/deportes/2010/12/24/videos/1293178915_870215.html
Fuente: entrevista en el programa Informe Robinson de Canal+ (25 de diciembre de 2010).

Carlo Dossi Foto
Sócrates Foto

„Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Etiam egestas wisi a erat. Morbi imperdiet, mauris ac auctor dictum.“