Frases de estupidez

Una colección de frases y citas sobre el tema del estupidez.

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„Fortaleza, con la linterna de la razón por delante, ya que de otra manera no serías fortaleza, sino estupidez, furia, audacia.“

—  Giordano Bruno astrónomo, filósofo, religioso y poeta italiano 1548 - 1600

Expulsión de la bestia triunfante

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„De vez en cuando me fumo un recuerdo, su humo se pone delante y no me deja ver tanta estupidez coexistente.“

—  Luis Alberto Costales Político ecuatoriano y poeta 1926 - 2006

Fuente: Rutas de Sombra y de Sol - pag 232, 22 de marzo de 2019, 2006, culturaenecuador.org, es http://www.culturaenecuador.org/images/stories/documentos/libros/rutasdesombraydesol.pdf,

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„Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano.“

—  Friedrich Schiller poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán 1759 - 1805

En Proyecto Gutenberg
Fuente: Die Jungfrau von Orlenas, (1801). Tercer acto, escena VI
Fuente: http://www.gutenberg.org/cache/epub/6383/pg6383-images.html

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„Dejando a un lado la cuestión de la genialidad de los representantes del pueblo, considérese simplemente el carácter complejo de los problemas pendientes de solución, aparte de los ramos diferentes de actividad en que deben adoptarse decisiones, y se comprenderá entonces la incapacidad de un sistema de gobierno que pone la facultad de la decisión final en manos de una asamblea, entre cuyos componentes sólo muy pocos poseen los conocimientos y la experiencia requeridos en los asuntos a tratar. Pues así como las más importantes medidas en materia económica resultan sometidas a un foro cuyos miembros, en sus nueve décimas partes, carecen de la preparación necesaria. Lo mismo ocurre con otros problemas, dejando siempre la decisión en manos de una mayoría compuesta de ignorantes e incapaces, pues la organización de esa institución permanece inalterada, al paso que los problemas que en ella son tratados se extienden a todos los ámbitos de la vida pública. Es completamente imposible que los mismos hombres que tratan de asuntos de transportes se ocupen, por ejemplo, de una cuestión de alta política exterior. Sería preciso que todos fuesen genios universales, los que tan sólo de siglo en siglo aparecen. Infelizmente, se trata no de verdaderas "cabezas" pero sí de diletantes, tan vulgares que incluso están convencidos de su valor. De ahí proviene también la ligereza con que frecuentemente estos señores deliberan y resuelven cuestiones que serían motivo de honda reflexión aun para los más esclarecidos talentos. Allí se adoptan medidas de enorme trascendencia para el futuro de un Estado como si no se tratase de los destinos de toda una nacionalidad, sino solamente de una partida de naipes, que es lo que resultaría más propio de tales políticos. Sería naturalmente injusto creer que todo diputado de un parlamento semejante se halle dotado de tan escasa noción de responsabilidad. No. De ningún modo. Pero, el caso es que tal sistema, forzando al individuo a ocuparse de cuestiones que no conoce, lo corrompe paulatinamente. Nadie tiene allí el valor de decir: "Señores, creo que no entendemos nada de este asunto; yo al menos no tengo ni idea". Esta actitud tampoco modificaría nada porque, aparte de que una prueba tal de sinceridad quedaría totalmente incomprendida, no por un tonto honrado se resignarían los demás a sacrificar su juego. Quien, además, conoce a los hombres, comprende que en una sociedad tan ilustre nadie quiere ser el más tonto y, en ciertos círculos, honestidad es siempre sinónimo de estupidez. Así es como el representante aún sincero es obligado forzosamente al camino de la mentira y de la falsedad. Justamente la convicción de que la reacción individual poco o nada modificaría, mata cualquier impulso sincero que por ventura surja en uno u otro. A fin de cuentas, se convencerá de que, personalmente, lejos está de ser el primero entre los otros y que con su colaboración tal vez impida males mayores.“

—  Adolf Hitler Führer y Canciller Imperial de Alemania. Líder del Partido Nazi 1889 - 1945

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„El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez.“

—  Adolfo Bioy Casares escritor argentino 1914 - 1999

Citas de sus libros, Breve diccionario del argentino exquisito (1978)
Variante: "El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez."

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„Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlas con énfasis.“

—  Michel De Montaigne biografía, filósofo y político francés del Renacimiento 1533 - 1592

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„Se dice que la maldad se expía en aquel mundo; pero la estupidez se expía en éste.“

—  Arthur Schopenhauer filósofo alemán 1788 - 1860

Sin fuentes
Fuente: Schopenhauer, Arthur. Parábolas, aforismos y comparaciones. Andrés Sánchez Pascual, ed y trad. Barcelona: Edhasa, 1995. [Parábolas, aforismos y comparaciones., 84-350-9134-1]

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„Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.“

—  Averroes filósofo y médico andalusí 1126 - 1198

Fuente: Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía. Editorial Punto Rojo Libros, S.L. ISBN 978-84-16068-10-4, p. 63.

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