Frases sobre borde

Una colección de frases y citas sobre el tema del borde, vida, vida, puede.

Un total de 118 citas, filtro:

Julio Cortázar Foto

„Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.“

—  Julio Cortázar, libro Rayuela

Rayuela

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„Recuerda, para desarrollarte hasta tu máximo potencial, debes vivir siempre al borde de tu caja.“

—  T. Harv Eker escritor estadounidense 1954

SECRETOS DE LA MENTE MILLONARIA

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„Considérame simplemente como un ser que a veces siente que el cáliz de su amargura está lleno hasta los bordes.“

—  Anne Frank víctima del Holocausto y autora de un diario 1929 - 1945

Cliffs Notes on Frank's The Diary of Anne Frank

„Estábamos al borde del precipicio, pero dimos un gran paso para evitarlo.“

—  Gregorio Álvarez político uruguayo (1925-2016) 1926 - 2016

Sin fuentes

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„Ayer estábamos al borde del abismo, hoy hemos dado un paso hacia adelante“

—  Augusto Pinochet militar y dictador chileno 1915 - 2006

1973)

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„Cuando nos vemos al borde del abismo y parece que Dios nos ha abandonado, ya no vacilamos en esperar de él un milagro.“

—  Marcel Proust escritor francés 1871 - 1922

Albertine desaparecida (1925).

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„Estábamos al borde del abismo, pero hemos dado un paso hacia adelante.“

—  Francisco Franco general y dictador español 1892 - 1975

Declaración de Franco tras la derrota de los Republicanos.

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„Estoy al borde de la incomunicación.“

—  Yukio Mishima escritor japonés del siglo XX 1925 - 1970

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„Cuando la realidad te golpea es como si de pronto, en alta mar, te arrojasen por la borda en plena noche“

—  Haruki Murakami escritor y traductor japonés 1949

色彩を持たない多崎つくると、彼の巡礼の年

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„La ciencia habla de cosas muy simples y hace preguntas difíciles sobre ellas. Tan pronto como las cosas se vuelven demasiado complejas, la ciencia no puede lidiar con ellas. La razón por la cual la física puede lograr tal profundidad es que se restringe a cosas extremadamente simples, abstraídas de la complejidad del mundo. Tan pronto como un átomo se vuelve demasiado complicado, tal vez helio, se lo entregan a los químicos. Cuando los problemas se vuelven demasiado complicados para los químicos, se los entregan a los biólogos. Los biólogos a menudo se lo entregan a los sociólogos, y éstos a los historiadores, y así sucesivamente. Pero es un asunto complicado: la ciencia estudia lo que está al borde de la comprensión, y lo que está al borde de la comprensión suele ser bastante simple. Y rara vez alcanza los asuntos humanos. Éstos son demasiado complicados. De hecho, incluso comprender los insectos es un problema extremadamente complicado para las ciencias. Por ello, las ciencias actuales no nos dicen prácticamente nada sobre los asuntos humanos.“

—  Noam Chomsky lingüista, filósofo y activista estadounidense 1928

Original: «Science talks about very simple things, and asks hard questions about them. As soon as things become too complex, science can’t deal with them. The reason why physics can achieve such depth is that it restricts itself to extremely simple things, abstracted from the complexity of the world. As soon as an atom gets too complicated, maybe helium, they hand it over to chemists. When problems become too complicated for chemists, they hand it over to biologists. Biologists often hand it over to the sociologists, and they hand it over to the historians, and so on. But it’s a complicated matter: Science studies what’s at the edge of understanding, and what’s at the edge of understanding is usually fairly simple. And it rarely reaches human affairs. Human affairs are way too complicated. In fact even understanding insects is an extremely complicated problem in the sciences. So the actual sciences tell us virtually nothing about human affairs».
Fuente: [Murphy], Elliot. Biolinguistics and Philosophy: Insights and Obstacles. Editorial Lulu.com, 2012. ISBN 9781291186772, p. 11.
Fuente: Science in the Dock Discussion with Noam Chomsky, Lawrence Krauss & Sean M. Carroll. Science & Technology News, March 1, 2006. http://www.chomsky.info/debates/20060301.htm
Fuente: Science in the Dock, 2006.

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„El amor no se modifica por ser breves sus horas o semanas, sino que firme perdura hasta el borde del abismo.“

—  William Shakespeare escritor inglés 1564 - 1616

Shakespeare's Sonnets

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„Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-lita: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.“

—  Vladimir Nabokov, libro Lolita

Lolita
Variante: Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.

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„Bailando con el enemigo, y si al borde del abismo, mejor.“

—  Enrique Bunbury músico español 1967

Bailando con el enemigo - Pequeño
En solitario, Pequeño

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„una muchacha en llamas al borde de la noche.“

—  Alejandra Pizarnik poeta argentina 1936 - 1972

Diarios: edición definitiva

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„No hay broma con herramientas de borde.“

—  John Fletcher 1579 - 1625

Fuente: El pequeño abogado francés (1647), Acto IV, esc. vii

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„En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.“

—  Federico García Lorca, Mariana Pineda (obra de teatro)

Fuente: García Lorca, Federico. Mariana Pineda Editorial: Colihue 2005, pág. 124, 67, 73, 124 https://books.google.es/books?id=Rk96SAGixGYC&pg=PA124&dq=En+la+bandera+de+la+libertad+bord%C3%A9+el+amor+m%C3%A1s+grande+de+mi+vida&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjTnMSE98HlAhUk2-AKHdPuABQQ6AEITzAF#v=onepage&q=En%20la%20bandera%20de%20la%20libertad%20bord%C3%A9%20el%20amor%20m%C3%A1s%20grande%20de%20mi%20vida&f=falseISBN 9505810776

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„De catalanes y vascos abertzales estamos todos mucho más que hartitos… Según los partidos lituanos españoles hay que reformar la Constitución para incluir en ella el derecho a la autodeterminación. NO saben lo que se les vienen encima, porque, bien pensado, a lo mejor tienen razón. Quizá lo primero que hiciéramos muchos en este caso fuera pedir inmediatamente la independencia de todas las regiones de España, de Cataluña y el País Vasco y Navarra, si se empeñan; lo único que perderíamos serían problemas. Al fin y al cabo es el resto de España el que está constantemente sometido a los caprichos imperialistas y veleidosos de catalanes y vascos abertzales. Dado que ambas nacionalidades son tan superiores a nosotros en todos los aspectos sería maravilloso poder auto determinarnos y perderlos de vista con un simple voto… Los vascos y catalanes lituanos no se sienten españoles. Muchos españoles tampoco se sienten muy catalanes ni muy vascos ni lituanos, así que estamos en paz. Disfrutan de unos estatutos de autonomía con bastantes más competencias de las que son capaces de gestionar de manera adecuada, precisamente porque son incompetentes. Cuantas más competencias tienen, más incompetentes. ¿Qué harían vascos y catalanes con todas las competencias, es decir, con toda la independencia, como estados soberanos?. Pues exactamente lo que hacen ahora: los lituanos de arriba poner bombitas en Madrid y matar gente, y los del este pedir al Estado español y a la Comunidad Europea, al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial y a su tía Nuria. Claro que Pujol, por fin disfrutaría de tratamiento como jefe de Estado y eso es importante para su realización personal -no caerá esa breva-, pues el cargo de honorable podría ser hereditario, incluso, para darle mayor realce. Subiéndonos al carro de vascos y catalanes, reivindiquemos el derecho de los españoles a la autodeterminación, con el fin de perderlos de vista definitivamente y pronto. No nos preocupa que no quieran estar con nosotros en el mismo barco. Lo que nos aterra es que se pasan el día agujereando la cubierta y no hay manera de deshacerse de ellos. Reclamemos el derecho de autodeterminación de los españoles para tirarlos por la borda.“

—  Carmen Rico Godoy periodista y escritora española 1939 - 2001

Diario 16. 22 de enero de 1990.

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„Estamos constantemente al borde de lo incognoscible, e intentando entender lo que no puede ser entendido. Eso es lo que nos hambre hombres.“

—  Isaac Asimov, libro Las bóvedas de acero

The Caves of Steel
Variante: Estamos constantemente al borde de lo incognoscible, e intentando entender lo que no puede ser entendido. Eso es lo que nos hace hombres.

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„Madre de los juegos latinos y los deleites griegos,
Lesbos, donde los besos, lánguidos o gozosos,
cálidos como soles, frescos como las sandías,
son el adorno de noches y días gloriosos;
madre de los juegos latinos y los deleites griegos.

Lesbos, donde los besos son como cascadas
que se arrojan sin miedo en las simas sin fondo,
y fluyen, entrecortados de sollozos y risas,
tormentosos y secretos, hormigueantes y profundos;
¡Lesbos, donde los besos son como las cascadas!

Lesbos, donde las Frinés se atraen entre sí,
donde nunca un suspiro dejó de hallar un eco,
las estrellas te admiran tanto como a Pafos,
¡y Venus con razón puede envidiar a Safo!
Lesbos, donde las Frinés se atraen entre sí,

Lesbos, tierra de noches cálidas y lánguidas,
que hacen que en sus espejos, ¡infecundo deleite!
las niñas de ojos hundidos, enamoradas de sus cuerpos,
acaricien los frutos ya maduros de su nubilidad;
Lesbos, tierra de noches cálidas y lánguidas,

deja al viejo Platón fruncir su ceño austero;
obtienes tu perdón del exceso de besos,
reina del dulce imperio, tierra noble y amable,
y de refinamientos siempre sin agotar,
deja al viejo Platón fruncir su ceño austero.

Obtienes tu perdón del eterno martirio,
infligido sin tregua a los corazones ambiciosos,
que atrae lejos de nosotros la radiante sonrisa,
¡vagamente entrevista al borde de otros cielos!
¡Obtienes tu perdón del eterno martirio!

¿Qué Dios se atreverá a ser tu juez, oh Lesbos?,
y a condenar tu frente pálida por penosas labores,
si sus balanzas de oro no han pesado el diluvio,
de lágrimas que en el mar vertieron tus arroyos?
¿Qué Dios se atreverá a ser tu juez, oh Lesbos?

¿Qué quieren de nosotros las leyes de lo justo y lo injusto?
Vírgenes de corazón sublime, honra del Archipiélago,
vuestra religión es augusta como cualquiera,
¡y el amor se reirá del Infierno y del Cielo!
¿Qué quieren de nosotros las leyes de lo justo y lo injusto?

Pues Lesbos me ha elegido en la tierra entre todos,
para cantar el secreto de sus floridas vírgenes,
y desde la infancia que inicié en el negro misterio,
de las risas sin freno mezcladas con los llantos sombríos;
pues Lesbos me ha elegido en la tierra entre todos

y desde entonces velo en la cumbre del Léucato,
igual que un centinela de mirada segura y penetrante,
que vigila noche y día,, tartana o fragata,
cuyas formas a lo lejos se agitan en el azul;
y desde entonces velo en la cumbre del Léucato,

para saber si el mar es indulgente y bueno,
y si entre los sollozos que en la roca resuenan,
un día llevará a Lesbos, que perdona,
el cadáver adorado de Safo, que partió,
¡para saber si el mar es indulgente y bueno!

De Safo la viril, la amante y la poetisa,
¡por su palidez triste más hermosa que Venus!
—Al ojo azul venció el negro que mancilla
el tenebroso círculo trazado por las penas
¡de Safo la viril, la amante y la poetisa!

Presentándose al mundo más hermosa que Venus
y vertiendo el tesoro de su serenidad
y el brillo de su rubia juventud,
sobre el viejo Océano prendado de su hija;
¡presentándose al mundo más hermosa que Venus!

—De Safo, que murió el día de su blasfemia,
cuando, insultando el rito y el culto establecido,
convirtió su hermoso cuerpo en pasto supremo
de un bruto cuyo el orgullo castigó la impiedad
de aquella que murió el día de su blasfemia,

y desde entonces Lesbos lanza lamentaciones,
y, pese a los honores que le tributa el mundo,
cada noche le embriaga la voz de la tormenta,
¡que elevan hacia el cielo sus orillas desiertas!
¡y desde entonces Lesbos lanza lamentaciones!“

—  Charles Baudelaire, libro Las flores del mal

Les Fleurs du Mal

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„Mi infancia, cuando la recuerdo, se me aparece como una idea de quietud al borde de una inquietud que sería después toda mi vida.“

—  Marguerite Yourcenar escritora francesa 1903 - 1987

Alexis ou le Traité du vain combat / Le Coup de grâce

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„Oh, tú, el más sabio y bello de los ángeles,
Dios traicionado por el destino y de alabanzas privado,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Oh, Príncipe del exilio, a quien se ha agraviado,
y que, vencido, siempre más poderoso vuelves a levantarte,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que todo lo sabes, gran Rey de las cosas subterráneas,
tú, familiar sanador de las angustias humanas,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, hasta a los leprosos y los parias malditos,
enseñas mediante el amor el sabor del Paraíso,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Oh tú que de la Muerte, esa amante vieja y poderosa,
engendras la Esperanza, esa adorable loca,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que das al condenado esa mirada en torno al cadalso
que, arrogante y serena, a todo un pueblo condena,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que sabes en qué rincón de las tierras ansiosas
el celosos Dios ocultó sus piedras preciosas,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú cuya clara mirada conoce los profundos arsenales
en donde duerme amortajado el pueblo de los metales,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú cuya extendida mano oculta los precipicios
al sonámbulo que vaga al borde de los edificios,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, mágicamente, haces flexibles los viejos huesos
del borracho rezagado al que los caballos atropellaron,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, para consolar al frágil que sufre,
nos enseñas a mezclar el salitre y el azufre,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que pones tu marca, oh cómplice sutil,
en la frente del Creso despiadado y vil,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que pones en el corazón de las muchachas
el culto a las heridas y el amor a los harapos,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Báculo del desterrado, lámpara del inventor,
confesor del ahorcado y del conspirador,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Padre adoptivo de aquellos a quienes, en su negra cólera,
Dios padre del Paraíso terrenal expulsó,

¡oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!¡Gloria y alabanza a ti, Satán, en las alturas
del Cielo, donde reinas, y en las profundidades
del Infierno, donde, vencido, en silencio sueñas!
¡Haz que mi alma un día, bajo el árbol de la Ciencia,
cerca de ti descanse, en la hora en que sobre tu frente
como un Templo nuevo sus ramas se extiendan!“

—  Charles Baudelaire, libro Las flores del mal

Les Fleurs du Mal

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„Carta a James Sandoe, 14 de octubre de 1949.

Ahora estoy leyendo “So little time”, de Marquand. Recuerdo, o creo recordar, que fue bastante maltratada cuando apareció, pero a mí me parece llena de ingenio agudo y vivacidad, y en general mucho más satisfactoria que “Point of no return”, que me resultó aburrida en su impacto total, aunque no aburrida mientras se la lee. También empecé “A sea change”, de Nigel Demis, que parece bien. Pero siempre me gustan los libros equivocados. Y las películas equivocadas. Y la gente equivocada. Y tengo la mala costumbre de empezar un libro y leer sólo lo necesario para asegurarme de que quiero leerlo, y ponerlo a un lado mientras rompo el hielo con otros dos. De ese modo, cuando me siento aburrido y deprimido, cosa que pasa con demasiada frecuencia, sé que tengo algo para leer tarde en la noche, que es cuando más leo, y no ese horrendo sentimiento desolador de no tener a nadie con quien hablar o a quien escuchar.
¿Por qué diablos esos idiotas de editores no dejan de poner fotos de escritores en sus sobrecubiertas? Compré un libro perfectamente bueno… estaba dispuesto a que me gustara, había leído sobre él, y entonces le echo una mirada a la foto del tipo y es obviamente un completo imbécil, una basura realmente abrumadora (fotogénicamente hablando) y no puedo leer el maldito libro. El hombre probablemente no tiene nada malo, pero para mí esa foto, esa tan espontánea foto con la corbata chillona desajustada, el tipo sentado en el borde de su escritorio con los pies en la silla (siempre se sienta así, piensa mejor). He pasado por esta comedia de la foto, sé lo que hace con uno.“

—  Raymond Chandler 1888 - 1959

Selected Letters

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„Mujer negra

Todavía huelo la espuma del mar que me hicieron atravesar.
La noche, no puedo recordarla.
Ni el mismo océano podría recordarla.
Pero no olvido el primer alcatraz que divisé.
Altas, las nubes, como inocentes testigos presenciales.
Acaso no he olvidado ni mi costa perdida, ni mi lengua ancestral
Me dejaron aquí y aquí he vivido.
Y porque trabajé como una bestia,
aquí volví a nacer.
A cuanta epopeya mandinga intenté recurrir.

Me rebelé.
Su Merced me compró en una plaza.
Bordé la casaca de su Merced y un hijo macho le parí.
Mi hijo no tuvo nombre.
Y su Merced murió a manos de un impecable lord inglés.

Anduve.
Esta es la tierra donde padecí bocabajos y azotes.
Bogué a lo largo de todos sus ríos.
Bajo su sol sembré, recolecté y las cosechas no comí.
Por casa tuve un barracón.
Yo misma traje piedras para edificarlo,
pero canté al natural compás de los pájaros nacionales.

Me sublevé.
En esta tierra toqué la sangre húmeda
y los huesos podridos de muchos otros,
traídos a ella, o no, igual que yo.
Ya nunca más imaginé el camin a Guinea.
¿Era a Guinea? ¿A Benín? ¿Era a
Madagascar? ¿O a Cabo Verde?
Trabajé mucho más.
Fundé mejor mi canto milenario y mi esperanza.
Aquí construí mi mundo.

Me fui al monte.
Mi real independencia fue el palenque
y cabalgué entre las tropas de Maceo.
Sólo un siglo más tarde,
junto a mis descendientes,
desde una azul montaña.

Bajé de la Sierra
Para acabar con capitales y usureros,
con generales y burgueses.
Ahora soy: sólo hoy tenemos y creamos.
Nada nos es ajeno.
Nuestra la tierra.
Nuestros el mar y el cielo.
Nuestras la magia y la quimera.
Iguales míos, aquí los veo bailar
alrededor del árbol que plantamos para el comunismo.
Su pródiga madera ya resuena.“

—  Nancy Morejón escritora cubana 1944

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„El talento es como un recipiente. La capacidad del recipiente no cambia por mucho que uno se esfuerce. Y cuando el agua llega al borde, rebosa.“

—  Haruki Murakami escritor y traductor japonés 1949

色彩を持たない多崎つくると、彼の巡礼の年

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