“Yo jamás me arrimé al sol que más calienta.”
Libertad Lamarque (1908–2000) actriz y cantante argentina
“Yo jamás me arrimé al sol que más calienta.”
Libertad Lamarque (1908–2000) actriz y cantante argentina
“«En mi imperio nunca se pone el sol».”
Felipe II de España (1527–1598) rey de España de 1556 a 1598
Sin fuentes
Rikihei Inoguchi (1903–1983) militar japonés
Acerca de las razones del nacimiento de los kamikaze.
Fuente: Inoguchi, Rikihei; Nakajima, Pineau , Javier Vergara. El Viento Divino. (1980)
Laurie Lee (1914–1997) escritor británico
The Eternal Ones
Variante: Ella estaba sentada en la cumbre de una colina, contemplando Roma. El sol de la tarde volvía oro las estructuras de la ciudad.
-Jamás pensé que llegaríamos a este lugar-dijo ella.
-Y yo tuve fe en que lo haríamos.
Él tomó la mano de ella y le plantó un beso.
-¿Todo ha terminado?
-Por ahora-respondió él.
Jaime Sabines (1926–1999) poeta y político mexicano
Yuria / Poemas Sueltos
George S. Clason (1874–1957)
El Hombre Mas Rico de Babilonia: La Version Original Renovada y Revisada
“Como una nube que cruza ante el sol, así cae el silencio en Londres…”
Virginia Woolf (1882–1941) escritora inglesa
Mrs. Dalloway
Octavio Paz (1914–1998) poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano
The Labyrinth of Solitude and Other Writings
Marcela Serrano libro Lo que está en mi corazón
Lo que está en mi corazón
Octavio Paz (1914–1998) poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano
The Labyrinth of Solitude and Other Writings
Laura Esquivel libro Como pija para chocolate
Like Water for Chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos uno a uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde proviene, dejando al cuerpo inerte...
Laura Esquivel (1950) escritora mexicana
Como agua para chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos [... ] oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una inmensa emoción.
Rubén Darío (1867–1916) poeta nicaragüense
Cantos de Vida y Esperanza: Los Cisnes, y Otros Poemas
Variante: A aquellas antiguas espadas, a aquellos ilustres aceros, que encaman las glorias pasadas... Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas, y al héroe que guía su grupo de jóvenes fieros, al que ama la insignia del suelo materno, al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano, los soles del rojo verano,
las nieves y vientos del gélido invierno, la noche, la escarcha y el odio y la muerte, por ser por la patria inmortal, ¡saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!...
Antonio Machado (1875–1939) poeta español
Variante: Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusiòn!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazòn.
Di: ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusiòn!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazòn;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusiòn!,
que un sol ardiente lucía
dentro de mi corazòn.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusiòn!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazòn.
Gloria Fuertes (1917–1998) poetisa española
Variante: Don Libro está helado
Estaba el señor don Libro
sentadito en su sillón,
con un ojo pasaba la hoja
con el otro ve televisión.
Estaba el señor don Libro
aburrido en su sillón,
esperando a que viniera...(a leerlo)
algún pequeño lector.
Don Libro era un tío sabio,
que sabía de Luna y de Sol,
que sabía de tierras y mares,
de historias y aves,
de peces de todo color.
Estaba el señor don Libro,
tiritando de frío en su sillón,
vino un niño, lo cogió en sus manos
y el libro entró en calor.
“Entonces el ruiseñor voló sobre el rosal que crecía alrededor del reloj de sol.”
Oscar Wilde (1854–1900) escritor irlandés
El Ruisenor y la Rosa
David Foster Wallace libro Entrevistas breves con hombres repulsivos
Brief Interviews with Hideous Men
Alejandro Jodorowsky (1929) escritor y director de cine chileno-francés, de ascendencia judeo-ucraniana
Octavio Paz libro El laberinto de la soledad
El laberinto de la soledad, Postdata, Vuelta a El laberinto de la soledad
Lucia Berlin (1936–2004) escritora estadounidense
A Manual for Cleaning Women: Selected Stories
Julio Cortázar (1914–1984) escritor argentino
Variante: Se podrá hablar un día entero de la decadencia de la tauromaquia, de lo mucho que hay de malo, las famosas homilías sobre la crueldad, etc., pero hay algo que queda en pie, y es la hora de la verdad, es ese momento en que toro y torero están solos y toda la plaza guarda silencio hasta el minuto perfecto del torear ceñido, y los olé que festejan sucintamente cada cita y cada pase
“Nada hay nuevo bajo el sol… Cada acto o cada cosa tiene un precedente en el pasado.”
Arthur Conan Doyle (1859–1930) escritor escocés
The Complete Sherlock Holmes: All 4 Novels & 56 Short Stories
“bajo la luz de la luna, que ni es luz ni es nada, solo un pálido reflejo del sol.”
Jodi Picoult (1966) escriptora dels Estats Units d'Amèrica
Las normas de la casa
Octavio Paz (1914–1998) poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano
The Labyrinth of Solitude and Other Writings
Sascha Yegulev - La Historia de Un Asesino
Jim Cymbala (1959) Jim Cymbala
Creados para mucho mas: La vida que tienes vs la vida que Dios quiere para ti