Frases sobre interior página 4
Marcela Serrano libro Lo que está en mi corazón
Lo que está en mi corazón
Doreen Virtue (1958) escritora estadounidense
Healing With The Angels
Donald Miller (1971) escritor estadounidense
Tal como el Jazz: Nonreligious Thoughts on Christian Spirituality
Lost Japan
El hombre light: La importancia de una vida con valores
Helen Rappaport (1947) historiadora británica
Las hermanas Romanov
Eckhart Tolle (1948) escritor contemporáneo de origen alemán
El poder del ahora: Un camino hacia la realización espiritual
Thom S. Rainer (1955)
Iglesia Simple: Como volver al proceso Divino de hacer discipulos
Marianne Williamson (1952) escritora estadounidense
The Gift of Change: Spiritual Guidance for Living Your Best Life
Paullina Simons libro Tatiana and Alexander
Tatiana and Alexander
El hombre light: La importancia de una vida con valores
Justo L. González (1937)
Obras de Wesley, Tomo I-II
“El amor era a menudo el caballo de Troya que permitía el triunfo del enemigo interior.”
Rosa Montero (1951) escritora española
La hija del caníbal
Michel De Montaigne (1533–1592) biografía, filósofo y político francés del Renacimiento
The Complete Essays
Walter Riso (1951)
El poder del pensamiento flexible: De una mente rígida a una mente libre y abierta al cambio
Miguel Ángel Ruiz Macías (1952) emexicanoy filósofo mexicano
Arianna Huffington (1950)
La vida plena: Bienestar, sabiduría, asombro y compasión: los pilares del éxito
Laura Esquivel libro Como pija para chocolate
Like Water for Chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo. ¡
Haruki Murakami libro Tokio blues
Norwegian Wood
Variante: Está exteriorizando sus emociones. Lo preocupante es cuando no logra sacarlas fuera. Se acumulan en su interior y se enquistan. Las emociones van petrificándose y muriendo dentro de uno. Eso sí es terrible.
Master Your Metabolism: The 3 Diet Secrets to Naturally Balancing Your Hormones for a Hot and Healthy Body!
Florencia Bonelli (1971) escritora argentina
Caballo de Fuego: Congo
Variante: Arrête, Matilde -le pidió-. Arrête, s'il te plaît. Me rindo -susurró en francés, con los brazos alzados y la cabeza caída. Su mano se abrió y las fotografías se regaron en torno a él.
Matilde supo que algo acababa de romperse en el interior de Eliah y sintió pánico.
-Estoy cansado de vivir de esta manera, lleno de angustia y de desesperación por el temor constante a perderte, por no se suficiente para ti, por anhelar que me ames más que a nadie, por considerarme menos, por no merecerte...
-Eliah, por favor...
-Déjame hablar. Le temo a tu juicio lo mismo que a mis errores, que son muchos, lo sé, pero están en el pasado y nada puedo hacer para cambiarlos. Le temo a tu condena. En verdad, tú estas muy por encima de mí...
-¡No! -clamó ella, e intentó acercarse, pero Al-Saud volvió a elevar los brazos y caminó hacia atrás.
-Te amo de un modo que no es bueno para mí, tampoco lo es para ti. A veces pienso que es una obsesión que terminará con los dos.
Patrick Süskind libro El perfume
Perfume: The Story of a Murderer
“«Hacia delante, hacia arriba y hacia el interior»”
Arianna Huffington (1950)
La vida plena: Bienestar, sabiduría, asombro y compasión: los pilares del éxito
Albert Hofmann (1906–2008) químico suizo
LSD: My Problem Child – Reflections on Sacred Drugs, Mysticism and Science
Jean Jacques Rousseau (1712–1778) escritor, filósofo y músico franco-helvético definido como un ilustrado
LAS CONFESIONES
“… porque es tu propio interior el que constituye la fuente del dolor y de la alegría.”
Knut Hamsun libro Pan
Pan: From Lieutenant Thomas Glahn's Papers
Marianne Williamson (1952) escritora estadounidense
The Gift of Change: Spiritual Guidance for Living Your Best Life
Anselm Jappe (1962)
Variante: Evidentemente existen las luchas de clases, porque el capitalismo es una sociedad basada en la competencia - siempre hay una lucha en torno a la distribución del valor. Pero hoy en día esa lucha ya no tiene - y en el pasado raramente lo ha tenido - el carácter de una lucha a favor o en contra del capitalismo. Casi siempre sus participantes han presupuesto y aceptado la existencia del valor, del dinero y de la mercancía. Se trata entonces, en gran medida, de luchas al interior de la esfera de la circulación. Desde luego, estas luchas de clases han tenido una gran importancia histórica y han permitido que muchas personas vivan un poco mejor. Sin embargo, salvo en raras ocasiones, su horizonte no era la emancipación con respecto a la forma social fetichista. Se había aceptado ya la existencia y la pretendida necesidad del trabajo. Las acciones reivindicativas de los trabajadores simplemente quisieron liberar al trabajo de los “parásitos” que se encontraban en la esfera de la circulación (trátese de los jefes de fábrica o de los banqueros) Con la decadencia del proletariado clásico, la izquierda ha señalado muchos otros posibles “sujetos revolucionarios” - sean los trabajadores informáticos, los trabajadores precarios, las mujeres o aun la gente del tercer mundo, etc. Pero hemos visto que ninguna categoría que participa en el ciclo del trabajo y del capital está, en tanto que tal, al margen del capital. Por la sola razón de que pertenecen a una clase social, sus miembros no están interesados en la abolición de esas formas sociales o del valor. Al mismo tiempo, esto no quiere decir que no haya conflictos sociales. Por el contrario, el capitalismo crea todos los días situaciones invivibles en el plano económico y ecológico, en el plano del urbanismo, de la vida cotidiana… Todo el tiempo el capitalismo se ve contestado en términos implícitos o explícitos. Pero muy a menudo estos conflictos permanecen en el marco de la lógica abstracta de la valorización. Esta pretende someter todas las exigencias a la sola lógica de la ganancia y se encuentra en conflicto con la buena vida e incluso con la supervivencia de la humanidad. Ya no es posible leer estos tipos de conflictos a través del prisma de las clases sociales ya constituidas. Lo que queda en las fábricas de la antigua capa obrera suele haberse convertido en un grupo social bastante conservador que solamente quiere defender sus intereses materiales inmediatos.
Gabriel García Márquez libro El coronel no tiene quien le escriba
El coronel no tiene quien le escriba
Jean Jacques Rousseau (1712–1778) escritor, filósofo y músico franco-helvético definido como un ilustrado
LAS CONFESIONES