Frases sobre puerto página 5
“Más alto que las alondras reposo en pleno cielo sobre el puerto de la montaña”
Bashō Matsuo (1644–1694) poeta japonés
En la eternidad del instante. Haikús de Matsuo Basho.
Magic Strikes
Salvador Elizondo (1932–2006) escritor mexicano
Farabeuf
Edward Rutherfurd (1948) escritor británico
París
“Si la felicidad llama a tu puerta, no la dejes escapar.”
Marc Levy (1961) escritor francés
Mes amis, mes amours
Jessica Bird (1969) novelista estadounidense
Lover Unleashed
Maureen Child (1951) escritora estadounidense
The Oldest Living Married Virgin
“La imaginación te bloquea como un cerrojo a una puerta. Derrite ese hierro. (Rumi)”
Idries Shah (1924–1996)
Sufi Thought and Action
Lucia Berlin (1936–2004) escritora estadounidense
A Manual for Cleaning Women: Selected Stories
“Soy prisionero con la puerta abierta,
con el mundo abierto.”
Pablo Neruda (1904–1973) poeta
Isla Negra: A Notebook
Frank Yerby (1916–1991)
“Abandone toda paciencia quien se aventure más allá de esta puerta.”
Carlos Ruiz Zafón libro El laberinto de los espíritus
El laberinto de los espíritus
Christopher McDougall (1962)
Nacidos para correr: La historia de una tribu oculta, un grupo de superatletas y la mayor carrera de la historia
Robin S. Sharma libro El monje que vendió su ferrari
The Monk Who Sold His Ferrari: A Fable About Fulfilling Your Dreams Reaching Your Destiny
Magic Strikes
Barbara Wood (1947)
Butterfly
La conquista de la voluntad
G. K. Chesterton. Sabiduría e inocencia
Magic Strikes
“Prefiero al mejor de los refugios las puertas de cualquier refugio.”
Antonio Porchia (1885–1968)
Voces (1943)
“A veces solo necesitas pasar por una puerta.”
Ransom Riggs (1979) escritor estadounidense
Pearl S. Buck (1892–1973) escritora estadounidense
Jerry Seinfeld (1954) Comediante y actor norteamericano
Ingmar Bergman (1918–2007) director sueco de cine y teatro
Fuente: Martínez, Luís. «Bergman después de Bergman.» https://www.elmundo.es/cultura/2014/07/11/53bebd8022601da6668b458d.html El Mundo. Consultado el 2 de enero de 2020.
“Cuando una puerta se cierra, no pongas los dedos.”
Noel Clarasó (1899–1985)
Fuente: [Señor] (1997), p. 454.