Frases sobre reina

Una colección de frases y citas sobre el tema del reina.

Temas relacionados

Un total de 321 citas, filtro:


Jesús de Nazaret Foto
Antonio Buero Vallejo Foto
Geoffrey Chaucer Foto
André Comte-Sponville Foto
Oscar Wilde Foto

„El sufrir es muy largo y no puede dividirse por los estaciones del año. Sólo nos es posible señalar su presencia y advertir su retorno. Para nosotros el tiempo no avanza: gira. Parece formar un círculo alrededor de este eje: el dolor. La paralizadora inmovilidad de una vida regulada, hasta en sus más ínfimos detalles, por una rutina inmutable, de suerte que conforme, bebemos, nos paseamos, dormimos y rezamos – o por lo menos, nos arrodillamos para rezar – conforme a los inflexibles dictados de un reglamento de hierro; esa inmovilidad que hace que cada día sea, con todos sus horrores, y hasta en sus más pequeños detalles, idéntico a sus hermanos, parece comunicarse a aquellas fuerzas exteriores, cuya existencia es una perpetua variación. Nada sabemos de la siembra ni de las cosechas, de los segadores doblados sobre las espigas o de los vendimiadores deslizándose entre las vides; de la hierba del jardín, ornada con el blanco manto de las flores caídas, sobre la cual se hallan esparcidos los frutos maduros. Nada sabemos, nada podemos saber.

Para nosotros sólo hay una estación, la del dolor. Parece incluso como si nos hubieran arrebatado hasta el sol y la luna. Fuera podrá brillar el día con tonos azulados o dorados, pero la luz que se filtra por el espeso cristal del ventanillo con barrotes de hierro bajo el cual nos hallamos sentados, es mísera y mortecina. En nuestra celda vecina reina constantemente la penumbra, y la noche invade siempre nuestro corazón. Y todo movimiento se detiene, igual que en el girar del tiempo, en la esfera del pensamiento.“

—  Oscar Wilde, libro De profundis

De Profundis

Clemente de Alejandría Foto

„Aquellos que se han castrado de todo pecado por causa del reino de los cielos, son bendecidos; se abstienen del mundo.“

—  Clemente de Alejandría historiador cristiano 150 - 215

Original: «Those who have castrated themselves from all sin for the sake of the kingdom of heaven, are blessed; they abstain from the world».
Fuente: Beckett and Death. Continuum Literary Studies. Editores Steven Barfield, Philip Tew, Matthew Feldman. Edición ilustrada. Editorial A&C Black, 2009. ISBN 9780826498359. Página 182. https://books.google.es/books?id=3Ibu7SCGDz8C&pg=PA182&dq=Those+who+have+castrated+themselves+from+all+sin+for+the+sake+of+the+kingdom+of+heaven,+are+blessed;+they+abstain+from+the+world.+Clement&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwja0ZSi-azgAhWR3OAKHQEACskQ6AEIKzAA#v=onepage&q=Those%20who%20have%20castrated%20themselves%20from%20all%20sin%20for%20the%20sake%20of%20the%20kingdom%20of%20heaven%2C%20are%20blessed%3B%20they%20abstain%20from%20the%20world.%20Clement&f=false

María (madre de Jesús) Foto
Simón Bolívar Foto
Jesús de Nazaret Foto
Jesús de Nazaret Foto

„El reino de los cielos está dentro de vosotros.“

—  Jesús de Nazaret figura principal y fundador del cristianismo -7 - 30 a.C.

Help us translate English quotes

Discover interesting quotes and translate them.

Start translating
Nach Foto
César Aira Foto

„La reina se decía experimentada en la pasión, en cuyos fuegos se había quemado muchas veces;“

—  César Aira Escritor argentino, representante de la literatura contemporánea latinoamericana. 1949

El santo

Jesús de Nazaret Foto
Adolf Hitler Foto

„Siguiendo el ejemplo de Francia, se podría restringir artificialmente la natalidad y de este modo evitar una superpoblación. La Naturaleza misma suele oponerse al aumento de población en determinados países o en ciertas razas, y esto en épocas de hambre o por condiciones climáticas desfavorables, así como tratándose de la escasa fertilidad del suelo. Por cierto que la Naturaleza obra aquí sabiamente y sin contemplaciones; no anula propiamente la capacidad de procreación, pero sí se opone ala conservación de la prole al someter a ésta a rigurosas pruebas y privaciones tan arduas, que todo el que no es fuerte y sano vuelve al seno de lo desconocido. El que entonces sobrevive, a pesar de los rigores de la lucha por la existencia, resulta mil veces experimentado, fuerte y apto para seguir generando, de tal suerte que el proceso de la selección puede empezar de nuevo. Actuando de ese modo brutal contra el individuo y llamándolo de nuevo momentáneamente a desaparecer, por no ser capaz de resistir la tempestad de la vida, la Naturaleza mantiene la Raza, la propia especie vigorosa y la hace capaz de las mayores realizaciones. La disminución del número implica así la vigorización del individuo y con ello, finalmente, la consolidación de la Raza. Otra cosa es que el hombre, por sí mismo, se empeñe en restringir su descendencia. Aquí es preciso considerar no sólo el factor natural, sino también el humano. El hombre cree saber más que esa cruel Reina de toda la sabiduría, la Naturaleza. Él no limita la conservación del individuo, sino la propia reproducción. Eso le parece a él (que siempre se ve a sí mismo y nunca a la Raza) más humano y más justificado que lo otro. Infelizmente, las consecuencias son también inversas. En cuanto a la Naturaleza, liberando la generación, somete, entre tanto, la conservación de la especie a una prueba de las más severas, escogiendo dentro de un gran número de individuos los que juzga mejores, y sólo a éstos preserva para la perpetuación de la especie; el hombre limita la procreación y se esfuerza denodadamente para que cada ser, una vez nacido, se conserve a cualquier precio. Esta corrección de la voluntad divina le parece ser tan sabia como humana, y él se alegra más de una vez por haber sobrepujado a la Naturaleza y hasta haber demostrado la insuficiencia de la misma. Y el hijo de Adán no quiere ver ni oír hablar que, en realidad, el número es limitado, pero a costa del abatimiento del individuo. Siendo limitada la procreación, por disminución del número de nacimientos, sobreviene, en lugar de la natural lucha por la vida (que sólo deja en pie al más fuerte y al más sano), como lógica consecuencia, el prurito de "salvar" a todo trance también al débil y hasta al enfermo, cimentando el germen de una progenie que irá degenerando progresivamente, mientras persista ese escarnio de la Naturaleza y sus leyes. El resultado final es que un pueblo tal perderá algún día el derecho a la existencia en este mundo, pues el hombre puede, durante un cierto tiempo, desafiarlas leyes eternas de la conservación, pero la venganza vendrá, más tarde o más temprano. Una generación más fuerte expulsará a los débiles, pues el ansia por la vida, en su última forma, siempre romperá todas las corrientes ridículas del llamado espíritu de humanidad individualista. En su lugar aparecerá una Humanidad natural, que destruirá la debilidad para engendrar la fuerza.“

—  Adolf Hitler Führer y Canciller Imperial de Alemania. Líder del Partido Nazi 1889 - 1945

Mi Lucha

Jesús de Nazaret Foto
Allan Kardec Foto
Jesús de Nazaret Foto
Fernando Pessoa Foto

„Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Etiam egestas wisi a erat. Morbi imperdiet, mauris ac auctor dictum.“