Frases sobre propio página 15
Rosa Díez (1952) política española
Entrevista a Rosa Díez en Jot Down http://www.jotdown.es/2012/05/rosa-diez-si-a-los-politicos-se-les-exigiera-haber-cotizado-4-anos-a-la-seguridad-social-en-algo-que-no-fuera-politica-el-hemiciclo-quedaria-vacio/, 13 de mayo de 2012.
Rosa Díez (1952) política española
La Razón https://web.archive.org/web/20100429001600/http://www.larazon.es/noticia/8101-rosa-diez-todos-debemos-someternos-a-la-ley-desde-el-juez-hasta-el-barrendero, 25 de abril de 2010.
Laurie Lee (1914–1997) escritor británico
Sea el elefante: Edifique una empresa más grande y mejor
Stephen R. Covey (1932–2012) profesor, autor y empresario estadounidense
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Ed. revisada y actualizada
“Uno tiene que cometer sus propios errores, no los de los demás.”
Carlos Ruiz Zafón libro El laberinto de los espíritus
El laberinto de los espíritus
“Si somos tolerantes con los demás, es más fácil aceptar nuestros propios errores.”
Paulo Coelho (1947) escritor brasileño
Maktub
“Y que, pobre de mí, no estaba a la altura sino de mi propia vida.”
Clarice Lispector (1920–1977) escritora ucraniana-brasileña
The Passion According to G.H.
Stephen R. Covey (1932–2012) profesor, autor y empresario estadounidense
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Ed. revisada y actualizada
L.J. Smith (1965) Escritora estadounidense de ficción sobrenatural
Shadow Souls
“propio del prejuicio es que aquel que lo tiene no es consciente de ello en absoluto.”
Edward Rutherfurd (1948) escritor británico
París
Nicolás Maquiavelo (1469–1527) diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano
El Principe
Carlos Ruiz Zafón (1964) escritor español
La Sombra del Viento
Variante: Sí. Como el suyo. Un hombre con cabeza, corazón y alma. Un hombre que sea capaz de escuchar, guiar y respetar a una criatura, y de no ahogar en ella sus propios defectos. Alguien a quien un hijo no sólo quiera por ser su padre, sino que lo admire por la persona que es. Alguien a quien quiera parecerse.
Haruki Murakami libro Los años de peregrinación del chico sin color
Colorless Tsukuru Tazaki and His Years of Pilgrimage
Joel Osteen (1963) Predicador y autor estadounidense
Su mejor vida ahora: Siete pasos para vivir a su máximo potencial
“Nuestros libros, en cuanto dejan nuestras manos, tienen vida propia.”
Natalie Zemon Davis (1928)
A Passion for History: Conversations with Denis Crouzet
Gabriel García Márquez libro La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile
Clandestine in Chile: The Adventures of Miguel Littín
Salman Rushdie libro Two Years Eight Months and Twenty-Eight Nights
Two Years Eight Months and Twenty-Eight Nights
Patrick Süskind (1949) peos nups
O perfume: História de um assassino
“¿Los sordos pueden oír los latidos de su propio corazón, frau Elena?”
Anthony Doerr libro La luz que no puedes ver
All the Light We Cannot See
Walter Riso (1951)
El Yo real v/s el Yo ideal: 1
Joel Osteen (1963) Predicador y autor estadounidense
Su mejor vida ahora: Siete pasos para vivir a su máximo potencial
Elena Ferrante libro My Brilliant Friend
My Brilliant Friend
Robert Walser libro Jakob von Gunten
Jakob von Gunten
Variante: La verdad es que nunca he sido niño y por eso estoy convencido de que en mi quedará siempre un componente infantil. He crecido en edad y estatura, pero la esencia no ha variado. Hacer mataperradas me produce exactamente el mismo placer que hace años, aunque en realidad nunca llegué a hacer mataperradas. Una vez, de pequeño, le hice a mi hermano un agujero en la cabeza, pero aquello fue un incidente, no una mataperrada. Cierto es que he cometido miles de diabluras y chiquilladas, pero la idea me interesaba siempre más que la cosa en sí. Desde muy temprano fui descubriendo en todo, incluso en las mataperradas, un sentido profundo. No me he desarrollado. Esto, naturalmente, es sólo una idea mía. Tal vez nunca llegue a echar ramas ni hojas. De mi esencia y mis orígenes emanará algún día quién sabe qué perfume, me convertiré en flor y exhalaré un ligero aroma, como para mi propio placer, y luego inclinaré la cabeza, esa que Kraus denomina cabezota necia y presuntuosa. Mis brazos y mis piernas se irán debilitando extrañamente, mi espíritu, mi orgullo, mi carácter, todo, todo se quebrará y marchitará, y yo estaré muerto; bueno, no exactamente, muerto sólo en cierto modo, y ta}l vez siga viviendo y vegetando así durante sesenta años. Me haré viejo. Pero no me tengo ni me infundo miedo a mí mismo. Tampoco siento el menor respeto por mi Yo, me limito a mirarlo y él me deja totalmente frío. ¡Oh, entrar en calor! ¡Qué maravilla! Siempre seré capaz de entrar en calor, pues nada personal ni egoísta me impedirá jamás interesarme, apasionarme o ser partícipe. ¡Qué feliz soy de no poder descubrir nada digno de consideración o estima en mi persona! Ser humilde y seguir siéndolo. Y si alguna mano, una circunstancia, una ola me levantasen y llevasen hasta las alturas donde imperan el poder y la influencia, yo mismo destrozaría las circunstancias que me hubieran favorecido y me arrojaría a las tinieblas de lo bajo e insignificante. Sólo puedo respirar en las regiones inferiores.
Cheryl Strayed (1968) escritora, autobiografa y blogera estadounidense
Wild: From Lost to Found on the Pacific Crest Trail
Variante: ¿Heridas?" -fue lo único que conseguí decir.
"Sí" -afirmó Pat- "Y tú tienes esas heridas en el mismo sitio. Eso es lo que hacen los padres si no curan sus propias heridas. Hieren a sus hijos en el mismo sitio.
Topics of Our Time
Julio Cortázar libro Rayuela
Rayuela
Variante: Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario, la cara que mira hacia atrás abre grandes los ojos, la verdadera cara se borra poco a poco como en las viejas fotos
Nicolás Maquiavelo (1469–1527) diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano
El príncipe
“cada cual se labra su propia suerte, o bien otros, por lo general idiotas, la labran por él.”
John Banville (1945) escritor irlandés
Pecado
“El modelo sólo sirve para mostrar cómo los demás definieron sus propias realidades.”
Paulo Coelho (1947) escritor brasileño
Maktub
Eric Voegelin (1901–1985) filósofo estadounidense
Laura Esquivel libro Como pija para chocolate
Like Water for Chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos uno a uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde proviene, dejando al cuerpo inerte...