Frases sobre ser página 58
“Les habían ofrecido tinticos y tecitos, esos diminutivos que los bogotanos usan para ser amables”
Juan Gabriel Vásquez (1973) escritor colombiano
Los informantes
Fernando Pessoa (1888–1935) poeta portugués
Variante: ¡A fatiga de ser amado, de ser amado de verdad! ¡la fatiga de ser objeto del fardo de las emociones ajenas! Convertir a quien quisiera verse libre, siempre libre, en el chico de los recados de la responsabilidad de corresponder, de la decencia de no alejarse, para que no se imagina que se es príncipe en las emociones y se reniega el máximo que puede dar un alma humana. ¡La fatiga de, en todo caso, tener forzosamente que sentir, tener forzosamente, aunque sin reciprocidad, que amar también un poco.!.
Inteligencia práctica
Walter Riso (1951)
Sabiduría emocional: Un reencuentro con las fuentes naturales del bienestar y la salud emocional (Biblioteca Walter Riso)
Julio Cortázar libro Rayuela
Rayuela
Variante: Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario, la cara que mira hacia atrás abre grandes los ojos, la verdadera cara se borra poco a poco como en las viejas fotos
Nicolás Maquiavelo (1469–1527) diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano
El príncipe
Haruki Murakami libro Tokio blues
Norwegian Wood
Variante: Todos nosotros somos seres imperfectos que vivimos en un mundo
imperfecto. Y no debemos vivir de una manera tan rígida, midiendo la longitud con una regla y los ángulos con un transportador como si la vida fuera un depósito bancario. -Reiko
Kyōichi Katayama (1959) escritor japonés
Socrates In Love
Ann Marlowe (1958) periodista estadounidense
How to Stop Time: Heroin from A to Z
Miguel Ángel Ruiz Macías (1952) emexicanoy filósofo mexicano
Los Cuatro Acuerdos
John Piper (1946) escritor estadounidense
El Gozo Verdadero de la Navidad: Lecturas diarias para el mes de diciembre
Charles Darwin (1809–1882) naturalista británico que postuló la teoría de la evolución
El Origen de las Especies
Steven D. Levitt libro SuperFreakonomics
SuperFreakonomics: Enfriamiento global, prostitutas patrioticas y por que los terroristas suicidas deberian contratar un seguro de vida (Vintage Espanol)
“En lugar de compararse con otros, enfóquese en ser lo mejor que pueda ser.”
John C. Maxwell (1947)
BUENOS LÍDERES HACEN GRANDES PREGUNTAS: Su Fundamento para un Liderazgo Exitoso
“Que juegues a ser pequeño no sirve al mundo. Nada”
T. Harv Eker (1954) escritor estadounidense
SECRETOS DE LA MENTE MILLONARIA
Lisa Kleypas (1964) escritora estadounidense
Seduce Me at Sunrise
Markus Zusak libro La ladrona de libros
The Book Thief
Variante: El corazón de los humanos no es como el mío. El de los humanos es una línea, mientras que el mío es un círculo y poseo la infinita habilidad de estar en el lugar apropiado en el momento oportuno. La consecuencia es que siempre encuentro humanos en su mejor y en su peor momento. Veo su fealdad y su belleza y me pregunto cómo ambas pueden ser lo mismo. Sin embargo, tienen algo que les envidio: al menos los humanos tienen el buen juicio de morir." - La Muerte
Eckhart Tolle (1948) escritor contemporáneo de origen alemán
Practicando el poder del ahora: Enseñanzas, meditaciones y ejercicios esenciales extraídos de El poder del Ahora
Jean Jacques Rousseau libro Discurso sobre las ciencias y las artes
Discurso sobre las ciencias y las artes
Stormie Omartian (1942) escritora estadounidense
El Poder de la Esposa que Ora
Variante: Ayúdalo a entender que “nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales” (Efesios 6:12). Oro para que esté fuerte en el Señor y que se ponga toda la armadura de Dios, para que pueda hacer frente a las artimañas del diablo en el día malo. Ayúdalo a ceñir sus lomos con el cinturón de la verdad y protegerse con la coraza de justicia, calzados sus pies con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. Ayúdalo a tomar el escudo de la fe, con el cual pueda apagar todas las flechas encendidas del maligno. Oro para que tome el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, la cual es la Palabra de Dios, orando siempre en el Espíritu con toda oración y súplica, vigilando y manteniéndose fuerte hasta el fin (Efesios 6:13-18).
Mike Rother (1958)
TOYOTA KATA: El método que ayudó a miles de empresas a optimizar la gestión de sus negocios
Haruki Murakami libro El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Hard-Boiled Wonderland and the End of the World
Laura Esquivel libro Como pija para chocolate
Like Water for Chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo. Claro que también hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo los cerillos uno a uno. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde proviene, dejando al cuerpo inerte...
“Hay que ser sublime sin interrupción”
Charles Baudelaire (1821–1867) poeta y crítico de arte francés
Julio Cortázar libro Rayuela
Hopscotch
Variante: Felices los que eligen, los que aceptan ser elegidos, los hermosos héroes, los hermosos santos, los escapistas perfectos».
Bertrand Russell (1872–1970) filósofo, matemático, lógico y escritor británico
Why I Am Not a Christian and Other Essays on Religion and Related Subjects
Jacques Lafaye (1930) historiador francés
Quetzalcóatl y Guadalupe. La formación de la conciencia nacional en México. Abismo de conceptos. Identidad, nación, mexicano
Arthur Koestler (1905–1983) novelista, ensayista, historiador, periodista, activista político y filósofo social húngaro
Germán Arciniegas (1900–1999) Ensayista, historiador, diplomático y político colombiano
Bertrand Russell (1872–1970) filósofo, matemático, lógico y escritor británico
La conquista de la felicidad
Steve Allen (1921–2000)
Inspiración diaria - Un año de sabiduría diaria de grandes pensadores, empresarios, escritores, humoristas y más: 365 citas de inspiración, motivación y felicidad
Enrique Krauze (1947) historiador y escritor liberal mexicano
Redentores: Ideas y poder en latinoamérica
Laura Esquivel (1950) escritora mexicana
Como agua para chocolate
Variante: Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos [... ] oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una inmensa emoción.