Frases sobre dos página 16
Danielle Steel libro Palomino
Palomino
Oscar Wilde libro El retrato de Dorian Gray
The Picture of Dorian Gray
Variante: Sólo hay dos clases de personas realmente fascinantes: las que lo saben absolutamente todo y las que no saben absolutamente nada.
Christopher McDougall (1962)
Nacidos para correr: La historia de una tribu oculta, un grupo de superatletas y la mayor carrera de la historia
Stephen King (1947) escritor, novelista, columnista, productor cinematográfico y director estadounidense
Wizard and Glass
“junio de 1969 dos motivos tan afortunados”
Antonio Skármeta (1940) escritor chileno
El cartero de Neruda
Jack Canfield (1944) Spanish writer
Una 4a Ración de Sopa de Pollo para el Alma: Más relatos que conmueven el corazón y ponen fuego en el espíritu
Martín Lutero (1483–1546) Profesor de Teología, monge y sacerdote alemán, figura principal de la Reforma Protestante
La Esclavitud de la Voluntad: Una condensacion moderna
“Hay dos emociones que siempre controlan la vida de la gente: el miedo y la codicia.”
Robert Kiyosaki (1947)
Padre rico. Padre pobre (Nueva edición actualizada). Qué les enseñan los ricos a sus hijos acerca del dinero, ¡que los pobres y la clase media no!
Mike Rother (1958)
TOYOTA KATA: El método que ayudó a miles de empresas a optimizar la gestión de sus negocios
“Solo hay dos formas de estar solo. Sin nadie cerca o en medio de una multitud”
Javier Sierra (1971) escritor español
El maestro del Prado
Augusto Monterroso (1920–2003) escritor hondureño
Lo demás es silencio: La vida y la obra de Eduardo Torres
Thomas Pynchon libro Inherent Vice
Inherent Vice
Magic Strikes
Carl Sagan (1934–1996) astrofísico, cosmólogo y divulgador científico estadounidense
Billions & Billions: Thoughts on Life and Death at the Brink of the Millennium
Friedrich Nietzsche (1844–1900) filósofo alemán
The Gay Science
Variante: Éramos amigos y nos hemos vuelto extraños. Pero está bien así, y no queremos disimularlo ni ocultarlo como si tuviésemos que avergonzarnos de ello. Somos dos barcos y cada uno tiene su meta y su rumbo, puede que nos crucemos y celebremos una fiesta juntos, como lo hicimos cuando los probos barcos quedaron fondeados en un mismo puerto y a un mismo sol, tan tranquilos que parecía como si ya hubieran llegado a su destino y hubieran tenido un mismo destino.
Pero más tarde la todopoderosa fuerza de nuestra tarea volvió a separarnos, hacia diferentes mares y latitudes, y quizá no nos volvamos a ver nunca más, o tal vez nos volveremos a ver, pero ya no nos reconoceremos: ¡los diferentes mares y vientos nos habrán cambiado! Tener que volvernos extraños el uno para el otro es la ley que está por encima de nosotros: ¡precisamente por eso hemos de ser más venerables uno para el otro! ¡Precisamente por eso ha de ser más sagrado para nosotros el pensamiento de nuestra antigua amistad!
Existe probablemente una tremenda curva y órbita estelar invisible en la que nuestros caminos y metas, tan distintos como son, puede que estén incluidos como pequeños tramos, ¡elevémonos hacia ese pensamiento! Pero nuestra vida es demasiado breve y nuestra vista demasiado débil como para que podamos ser más que amigos en el sentido de aquella sublime posibilidad. Creamos, pues, en nuestra amistad estelar, aun en el caso de que tuviéramos que ser enemigos sobre la tierra
Jack Canfield (1944) Spanish writer
Sopa de Pollo para el Alma de la Pareja: Relatos inspirecionales sobre el amor y las relaciones